La comunidad educativa de la Escuela Languier vivió un inicio de ciclo lectivo cargado de emociones. La nueva directora, Sandra Fernández, asumió recientemente el desafío de conducir la institución y encabezó el acto de apertura en un año muy significativo, ya que la escuela celebra sus 25 años de trayectoria.
“Estoy bastante emocionada, me atraviesan muchas emociones todas juntas”, expresó la directiva, quien llega desde la experiencia en la ruralidad. “Vengo de escuelas con quince alumnos y hoy encontrarme con un auditorio de trescientos es mucho. Pero estoy muy emocionada porque el equipo docente tomó la decisión de acompañarnos en el inicio”, señaló.
Fernández estuvo ocho años como directora titular en el ámbito rural y el pasado 23 de febrero comenzó formalmente su gestión en la Escuela Languier, institución primaria que cuenta con una matrícula de entre 320 y 340 alumnos.

En cuanto a la organización del primer día, explicó que, si bien la jornada estuvo atravesada por el acto de apertura, habitualmente los estudiantes ingresan a las 7:15 y se retiran a las 12:15 en el turno mañana, mientras que por la tarde asisten de 13 a 18.
La escuela cuenta con aproximadamente 30 docentes, entre maestros de grado y áreas especiales, quienes cumplen distintos esquemas de asistencia durante la semana.
Consultada sobre el contexto del inicio de clases y la situación gremial, Fernández indicó que en la institución se alcanzó un consenso para comenzar normalmente el ciclo lectivo. “Creemos que con trabajo y estando presentes hacemos nuestra Argentina grande. También es una manera de hablar y demostrar que no estamos de acuerdo con tantas decisiones políticas: estar acá, trabajando”, afirmó.
Respecto al estado edilicio, destacó que encontró “una institución preciosa, hermosa, en obras”, en el marco del 25° aniversario. “Tengo el agrado de acompañar estos veinticinco años de crecimiento”, sostuvo.
Sobre la impronta que buscará darle a su gestión, la directora remarcó el valor del trabajo conjunto y la construcción de proyectos compartidos: “La escuela atraviesa todas las instancias de la vida de una persona y acompaña. Acompaña en consonancia o en disonancia con las gestiones y políticas, pero claramente dolidos por decisiones que no podemos cambiar. La impronta es la del trabajo y la de mostrar estos 25 años a la comunidad”.
Finalmente, dejó un mensaje para los estudiantes y las familias: “Bienvenidos a esta gestión de trabajo, a este año de aniversario y de muchos festejos. A celebrar que crecemos juntos estudiando, aprendiendo y formando un equipo entre docentes, niños y familias”.




