Trabajadores de la empresa Marengo llevan adelante en la mañana de este miércoles una movilización frente a la planta en reclamo por la falta de pago de salarios y ante la creciente incertidumbre sobre la continuidad laboral. La medida cuenta con el acompañamiento del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, cuyo secretario general, Nicolás González, expresó un fuerte malestar por la situación.
En diálogo exclusivo con Diario CASTELLANOS, González describió un escenario de “cansancio, preocupación e incertidumbre”, señalando que los empleados solo recibieron 180.000 pesos, monto que —según indicó— no alcanza al 10% del salario. Además, denunció que la empresa propone pagos en cuotas muy por debajo de lo adeudado y que los trabajadores atraviesan también la falta de cobertura médica y el incumplimiento de acuerdos salariales previos, incluyendo parte del aguinaldo.
El dirigente sindical afirmó que el conflicto se arrastra desde hace tiempo y responsabilizó directamente a los propietarios de la firma. “Los trabajadores y el sindicato han acompañado siempre, pero no han cumplido nunca con los acuerdos”, sostuvo, al tiempo que advirtió que muchos empleados permanecen en sus casas por decisión empresarial sin certezas sobre su regreso.
Respecto al vínculo con la patronal, González aseguró que el último contacto fue la semana pasada y que, en lugar de una propuesta de pago, recibió amenazas de cierre en caso de realizar medidas de fuerza. “La situación es muy desesperante y no sabemos en qué va a terminar”, remarcó.
Desde el gremio consideraron estas advertencias como un amedrentamiento y enmarcaron el conflicto en un contexto nacional de tensión laboral. En ese sentido, anticiparon que si no hay respuestas inmediatas, la protesta podría continuar en los próximos días e incluso derivar en un acampe permanente frente a la planta para impedir el retiro de bienes de la empresa.
Mientras tanto, los trabajadores permanecen concentrados a la espera de una solución que garantice el cobro de los salarios adeudados y la continuidad de sus puestos de trabajo.



