La Municipalidad de Rafaela dio un paso clave en el ordenamiento del espacio público y la gestión de bienes secuestrados al autorizar formalmente la compactación de una importante cantidad de vehículos retenidos en la vía pública. A través de un nuevo decreto el Ejecutivo habilitó la disposición final de 920 motocicletas y 62 automóviles que no reúnen condiciones estructurales para circular y se encuentran en estado de abandono.
La medida, publicada este lunes en el Boletín Oficial, se enmarca en lo establecido por la Ordenanza N.º 4.674 y la normativa que regula la disposición final de bienes secuestrados, y será ejecutada por la empresa CRISCON S.A., adjudicataria del servicio tras un proceso de licitación pública iniciado hace tiempo atrás por la municipalidad de Rafaela. Cabe destacar que la empresa además de la responsabilidad de la compactación también tiene la obligación de brindar un espacio de su terreno para el depósito de autos abandonados, permitiendole al municipio local contar con mayor espacio para esta disposición de vehículos.
En diálogo con Diario CASTELLANOS, el jefe del área de Protección Vial y Comunitaria, Hernán Bó, brindó precisiones sobre el procedimiento y explicó que el decreto representa el cierre de una etapa administrativa necesaria para avanzar con la compactación de manera regular y sostenida. “Se llamó a licitación, quedó adjudicada una empresa de Rafaela y luego se inició todo el proceso interno municipal para sacar el decreto, que finalmente fue firmado y publicado”, detalló.
Antes de iniciar la compactación propiamente dicha, la normativa exige el cumplimiento de un paso fundamental con la publicación de edictos. Según explicó Bó, se publicará un edicto por semana durante tres semanas consecutivas en los medios locales. Durante ese plazo, los titulares de los vehículos aún podrán presentarse ante el Juzgado de Faltas, regularizar su situación y retirar sus unidades. “La norma les da esa posibilidad antes de avanzar con la disposición final”, aclaró.
Cumplido ese período sin reclamos, comenzará el traslado y compactación de las unidades. En el caso de los automóviles, la mayoría ya se encuentra depositada en el predio de la empresa adjudicada, dado que el contrato incluye tanto el depósito como la compactación. En cambio, las motocicletas deberán ser trasladadas una por una hasta el lugar, en un proceso que demandará varios días de trabajo.
Bó destacó que este primer decreto sienta un precedente clave para el futuro ya que, “la idea era sacar un primer decreto con todas las formalidades, porque antes trabajábamos con un esquema nacional y ahora pasamos a un medio local. Una vez que este circuito queda aceitado, los próximos decretos serán iguales y podremos compactar cada tres o cuatro meses, según la necesidad”, explicó.
La compactación permitirá liberar espacio en los depósitos municipales, reducir costos operativos y minimizar riesgos ambientales, pero además se inscribe en una problemática más amplia que atraviesa la ciudad y que responde puntualmente a la creciente presencia de vehículos abandonados en la vía pública. En ese sentido, el funcionario reconoció que se trata de una de las principales dificultades que enfrenta Rafaela en materia de ordenamiento urbano.
Desde enero, el área comenzó a trabajar de oficio, sin necesidad de denuncias previas, recorriendo barrio por barrio para identificar autos en estado de abandono. “Solo en enero identificamos 140 vehículos, cuando en todo 2025 habíamos detectado alrededor de 460. Esto fue posible porque ya resolvimos lo que teníamos acumulado y ahora podemos avanzar con mayor rapidez”, indicó.
Este procedimiento de verificación contempla primero el emplazamiento, que consiste en identificar los vehículos abandonados, notificar al propietario y otorgar un plazo de cinco días para que se retire el vehículo de la vía pública. De no hacerlo, se labra la infracción correspondiente y, si la situación persiste, se procede al secuestro. Según estimaciones del propio Bó, entre el 5 y el 10% de los vehículos emplazados terminan siendo efectivamente secuestrados.
En las próximas semanas, el Municipio sumará además un tráiler grúa, lo que permitirá realizar estos operativos con recursos propios y agilizar aún más las intervenciones.
Con este proceso de compactación, el Ejecutivo local busca dar una respuesta concreta a una problemática estructural, avanzar en el ordenamiento del espacio público y establecer un mecanismo regular y transparente para la disposición final de vehículos abandonados, una situación que afecta tanto la seguridad vial como la calidad de vida urbana.



