El Concejo Municipal fue escenario de un intenso intercambio entre ediles y funcionarios, a raíz de un proyecto que plantea la cesión de terrenos municipales a la Liga Rafaelina de Fútbol y al Club Juventud. Germán Bottero, secretario de Gobierno y Modernización, encabezó la exposición y cuestionó la oportunidad y conveniencia de avanzar en esa dirección.
Las tierras en discusión fueron recientemente incorporadas al patrimonio municipal tras una compleja situación legal que involucró una edificación irregular sobre un remanente de dominio no claro, construido sin habilitación y ubicado sobre una traza reservada para una futura avenida. “No consideramos adecuado disponer de esas tierras de manera tan apresurada”, advirtió Bottero, y remarcó: “En la mirada del Ejecutivo, no están destinadas a usos institucionales”.
El funcionario explicó que el Municipio logró evitar un juicio de usucapión iniciado por un privado y, tras una negociación, incorporó 4 hectáreas como compensación por diversas irregularidades. En ese marco, sostuvo que los terrenos podrían destinarse a necesidades municipales como espacios logísticos u operativos.
En contrapunto, el concejal Juan Senn planteó la necesidad de pensar ese sector de la ciudad con una lógica deportiva y recreativa, como parte de un proceso de urbanización del suroeste rafaelino. “No podemos permitir que la Liga se radique fuera de la ciudad por falta de respuesta”, advirtió. Además, reclamó avanzar con la ordenanza del Oeste Productivo, herramienta que, según sostuvo, permitiría planificar con claridad el uso del suelo en esa zona.
El debate dejó en evidencia una diferencia de enfoque, mientras el Ejecutivo plantea resguardar el predio para proyectos estructurales de la ciudad, desde el Concejo se impulsa su asignación a instituciones deportivas con presencia territorial. Por ahora, la definición del destino de las tierras sigue abierta.



