Por Mayra Aguilar
En los últimos años, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) han experimentado un alarmante aumento en todo el país y Rafaela no es la excepción. Este fenómeno, asociado a cambios en las prácticas sexuales, afecta tanto a jóvenes como a adultos mayores, según explicó la Dra. Sandra Capello, médica infectóloga, en una entrevista exclusiva con Diario CASTELLANOS.
«Las infecciones de transmisión sexual ya hace varios años que vienen en aumento, y también crecen las consultas. Esto se acentúa en verano, cuando hay mayor exposición y más interacción social, especialmente durante las vacaciones», explicó Capello. La profesional señaló que este incremento responde a una «falta de cuidado» en las relaciones sexuales, especialmente en el uso del preservativo, que sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir estas enfermedades.
El regreso de la sífilis: signos de alerta y tratamiento
Entre las ETS que han vuelto a resurgir, la sífilis se destaca por su aumento significativo. «Hay un crecimiento en el número de casos de sífilis que antes no veíamos tanto. Esto afecta no sólo a adolescentes y jóvenes, sino también a adultos mayores, un fenómeno que es relativamente nuevo», explicó la infectóloga.
Capello detalló los signos de alerta que deben motivar una consulta médica. «La sífilis es una enfermedad muy contagiosa. En su etapa primaria, aparece una lesión ulcerada que no duele, de bordes duros, acompañada de un ganglio cercano que puede ser doloroso o no. Muchas veces esta lesión pasa desapercibida porque cura sola en 10 o 15 días, pero la bacteria queda latente y puede evolucionar a una sífilis secundaria».
En esta segunda etapa, la enfermedad se manifiesta con un sarpullido que pica intensamente y no mejora con tratamientos antihistamínicos. «Lo característico es que compromete las palmas de las manos y las plantas de los pies, algo que una alergia no hace. Además, pueden aparecer lesiones genitales dolorosas o úlceras, que muchas veces se confunden con herpes», indicó Capello. En casos más avanzados, la enfermedad puede afectar órganos internos, aunque esto es menos común gracias a los diagnósticos tempranos.
Afortunadamente, la sífilis tiene cura. «El tratamiento sigue siendo penicilina, que varía entre una y tres inyecciones según el tiempo de infección. Es muy efectiva, aunque el laboratorio siempre registrará un resultado positivo en valores bajos como recuerdo de la infección pasada», aseguró la médica.
Un fenómeno cultural y generacional
La Dra. Capello también abordó el aumento de ETS en adultos mayores, una población que antes no estaba tan expuesta a estas enfermedades. «La edad de la población sexualmente activa se ha extendido gracias a factores culturales y a medicamentos que permiten a las personas mantenerse activas a edades mayores», explicó. Sin embargo, esta mayor actividad sexual no siempre va acompañada de prácticas seguras.
«En el adulto mayor, persiste la creencia de que el preservativo sólo se usa para prevenir embarazos, cuando en realidad su función principal es evitar las ITS», advirtió Capello. Aunque la mayoría de las consultas siguen siendo de personas entre 18 y 40 años, cada vez se detectan más casos en adultos mayores, un grupo definido entre los 40 y 70 años.
La importancia de la educación y la prevención
Ante este escenario, la infectóloga subrayó la importancia de la educación sexual integral como herramienta clave para frenar el aumento de ITS. «Es fundamental insistir en el uso del preservativo en todas las relaciones sexuales. También es importante que las personas comprendan cómo identificar signos de alerta y busquen atención médica a tiempo».
Capello destacó que el acceso a información confiable y a métodos de prevención puede marcar la diferencia. «Muchas veces, la falta de conocimiento lleva a subestimar una lesión que podría ser un signo temprano de una ITS. Esto retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones», explicó.
Un llamado a la responsabilidad social
La Dra. Capello instó a la comunidad a tomar conciencia sobre la importancia de la salud sexual. «La prevención no sólo protege a la persona, sino también a sus parejas y, por extensión, a la salud pública. Es una responsabilidad colectiva».
En este sentido, también llamó a los profesionales de la salud a reforzar los controles de rutina y la educación preventiva en todas las edades. «El diálogo abierto y sin prejuicios es fundamental para detectar y tratar las ETS a tiempo. Tenemos que derribar tabúes para que las personas se sientan cómodas consultando», concluyó.
En un mundo donde las ETS están en aumento, la información y la prevención son herramientas poderosas para proteger nuestra salud y la de quienes nos rodean. Como enfatizó la Dra. Capello, «el preservativo es mucho más que un método anticonceptivo; es una barrera esencial contra enfermedades que pueden tener consecuencias graves si no se tratan a tiempo». Un mensaje claro que, sin dudas, debe resonar en toda la comunidad.



