La Presidente de la Sociedad Rural de Rafaela destaca los logros institucionales y las obras realizadas en el predio, los problemas por la sequía y la economía, y toma como ejemplo el logro de la Selección Nacional para trabajar en equipo y por el bien común.
(Por Norma Bessone).- Estamos cerrando el tercer año de gestión luego de dos atravesados por la pandemia de Covid-19, con un balance positivo y alentador en lo institucional. La semana pasada en la asamblea general ordinaria presentamos la memoria y balance del ejercicio 116°. Ello nos permitió hacer un necesario repaso de todo lo actuado y lo que debe continuar trabajándose junto a nuestros socios y a los medios de comunicación.
En este año los desafíos han sido enormes, la dedicación ha tenido que ser plena debido a la necesidad de adaptarnos, de reinventarnos y de seguir fieles a los valores que nos identifican: trabajo, compromiso, superación, participación y actividad gremial en defensa de los productores.
Hemos realizado diversas mejoras en las instalaciones del predio, por ejemplo en los corrales, atendiendo a los nuevos requisitos de SENASA y se está cumpliendo con un plan de forestación en orden a sostener y cuidar la salud ambiental además de embellecer nuestros espacios.
A la brevedad ampliaremos la oferta de salones con la creación de un SUM multipropósito, en continuidad y optimizando la edificación del salón Centenario.
Se ha acondicionado y renovado nuestra histórica sala de sesiones. Los resultados están a la vista y agregan valor no solo a la institución y su legado sino que optimizan nuestra propuesta para todas las entidades, empresas y personas que se interesen y necesiten hacer uso de nuestro ámbito.
Todo ha sido posible gracias a los grupos de trabajo que de manera comprometida responden a la Sociedad Rural de Rafaela en una importante sinergia lograda entre nuestros directivos y subcomisiones que brindan su tiempo de manera totalmente voluntaria, además del personal y colaboradores externos. Cada uno resulta valioso desde un área particular y con habilidades específicas.
Y aquí quisiera destacar especialmente que la calidad humana es la que siempre hace la diferencia y nos permite seguir avanzando, aun cuando hace mucho tiempo que los contextos no nos favorecen.
Tenemos ante nosotros un futuro inmediato complejo. En lo que refiere al sector atravesamos una de las sequías más intensas y generalizadas además de la situación económica angustiante.
Desde nuestro lugar sostenemos con firmeza las nociones de patria y familia que nos han ayudado a llegar hasta aquí.
En el balance de fin de año rescato con enorme esperanza lo acontecido con nuestra Selección de fútbol en el campeonato mundial… no por el resultado, sino por lo que significó para un grupo de personas con enormes valores lograr el objetivo. Ellos pudieron priorizar el equipo a la individualidad, la humildad al egocentrismo, el esfuerzo a la displicencia, el respeto a la altanería…Todo estaba centrado en lo «común», el bien mayor y no en el oportunismo personalista.
Cada uno desde nuestros espacios de trabajo debemos tomar como guía este modo de hacer las cosas… Estamos comprobando mediante su experiencia que ¡es posible!
A propósito de la alegría cito una frase de que por simple y contundente nos incluye a todos: «Demostramos que si estamos juntos, somos mejores».
Claramente el camino es la unión, no la grieta.
Deseo que el 2023 nos encuentre caminando juntos, aunando voluntades, fortaleciendo la esperanza y creando mediante nuestras propias acciones un horizonte promisorio.
¡Los mejores augurios para todos en estas Fiestas!
Foto: D. Camusso



