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Opinión

El colapso ambiental (y cómo evitarlo)

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18.48 Uno de los grandes temas a resolver es el tema de las instituciones y su parálisis.

Por Ricardo Lorenzetti. Las peleas entre vecinos suelen ignorar los grandes problemas del barrio. Del mismo modo, las disputas cotidianas no permiten ocuparse de la enorme crisis ambiental, social, y política que tenemos por delante. Las nuevas enfermedades, los alimentos contaminados, los incendios masivos, la crisis del agua, el deterioro del paisaje o de la cultura deberían ser el centro de nuestro interés.

Existe un nuevo enemigo que debería permitirnos la construcción de un “nosotros” integrados por todos aquellos éticamente preocupados para enfrentar a “ellos” que son quienes están arruinando el planeta, la sociedad o la economía.

Uno de los grandes temas a resolver para que ello suceda, es el tema de las instituciones y su parálisis.

La democracia basada en proyectos está siendo reemplazada por una democracia de veto: nunca hubo tantas personas con capacidad de impedir una decisión con tan poco esfuerzo. Nadie tiene el poder suficiente para hacer lo que se sabe que hay que hacer.

En esta “vetocracia”, es común ver a dirigentes exponiendo toda la mediocridad posible: es necesario gritar, insultar, denunciar, disfrazarse o escandalizar para llamar la atención y lograr la ansiada adhesión de los ciudadanos. Pero todo eso se evapora en minutos y es cuando nos damos cuenta de que todo sigue igual.

Foto: Vior

El otro recurso es la “polarización” para promover el odio entre sectores. Uno de ellos gana, pero transitoriamente, hasta que se deteriora a sí mismo y es reemplazado por el otro, anulándose toda posibilidad de políticas de largo plazo, lo que es trágico para el Planeta, la sociedad o la economía.

Estos modelos están en crisis y el nuevo “Paradigma ambiental” provee miradas distintas y reformas sustanciales.

Nuestra época está caracterizada por redes que funcionan de modo descentralizado, donde hay una multiplicidad de actores y la política se ha convertido en el arte de conducir la diversidad.

La decisión es el resultado de esa interacción y si queremos saber cómo funcionan, debemos entender cómo actúan los sistemas, y la Naturaleza es un gran modelo.

El sistema tiene una base rígida y estable y una periferia dinámica y cambiante, En la Naturaleza hay zonas muy estables, como, por ejemplo, el verano, el otoño, el invierno la primavera y luego, nuevamente el verano. Pero sobre esta circularidad hay una multiplicidad de factores que interactúan y no existe un centro claro al cual remitirse.

En la gobernabilidad hay una base estable que es la Constitución, pero no debe abarcar todo, y es necesario preservar áreas descentralizadas de innovación.

La experiencia de la pandemia nos enseñó que funciona mucho mejor lo que se autorregula.

La ciencia médica reaccionó rápidamente, los científicos de todos los países cooperaron y lograron vacunas en un tiempo que hubiera sido impensable hace sólo una década.

La tecnología permitió que el mundo siguiera funcionando en sus aspectos esenciales porque aportó comunicación a distancia para los seres humanos, así como máquinas y robótica para las industrias básicas. De otro modo la catástrofe hubiera sido mayor, como ocurrió en las epidemias medievales o de la revolución industrial.

La economía se transformó rápidamente y desaparecieron sectores enteros que están siendo reemplazados por otros. Por ejemplo, estamos asistiendo al comercio por internet masivo que desplaza gran parte de las tiendas tradicionales.

El gran fracaso ha sido el de las instituciones de la gobernabilidad política.

La celeridad de la transmisión del virus dejó paralizada a las burocracias administrativas y de salud.

Las decisiones descentralizadas funcionaron muy bien porque no son rígidas, se adaptan rápidamente a los cambios, y permiten la creatividad y la innovación.

Las instituciones han demostrado ser ineficaces y por eso los reclamos ciudadanos transitan por el subsuelo tecnológico de las redes sociales y dejan a un costado las grandes estructuras de los partidos políticos tradicionales.

El resultado es que las frustraciones se acumulan por debajo de las instituciones políticas hasta que estallan frente al asombro de quienes no lo advierten.

Es la explosión de las frustraciones.

El nuevo paradigma ambiental requiere un cambio institucional.

El primer punto es entonces, “cuidar la casa común”, y por eso el tema ambiental está siendo adoptado dentro de la agenda de los gobiernos de derecha y de izquierda.

El segundo punto es comprender que las herramientas son demasiado simples para enfrentar problemas demasiados complejos y se corre el riesgo de hacer declaraciones vacías o de llegar demasiado tarde.

Por esta razón hay que repensar las instituciones del siglo XXI, que es un tema central de la agenda que debemos construir.

Enfoques

El plan anti-inflacionario basado en «sarasa»

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Por Roberto Cachanosky. Mientras el BCRA sigue emitiendo a marcha forzada al punto que en lo que va del año el BCRA emitió $ 1,11 billones para financiar el rojo fiscal, siendo el tercer ingreso más importante del tesoro luego de Ganancias y el IVA DGI, Feletti quiere contener la inflación pasando de medir las góndolas a revisar las ganancias de las empresas.
Sobre el tema emisión, es importante resaltar que de esos $ 1,11 billones emitidos por el BCRA para financiar al tesoro, el 70% se concentra en los meses de julio, agosto, septiembre y los primeros 4 días de octubre, con lo cual cabe esperar una mayor expansión monetaria hasta noviembre con el consiguiente impacto inflacionario.
La inflación que hoy quiere domar el Gobierno es fruto de la fenomenal expansión monetaria de $ 2 billones que se produjo el año pasado para financiar el rojo fiscal.
Bajo este contexto de desorden monetario que llega al punto de no tener moneda, el nuevo secretario de Comercio, Roberto Feletti, pretende «hablar racionalmente de costos, de márgenes de ganancias; ese es el desafío más grande, lograr que el pueblo pueda ir a una góndola, elegir el producto que le gusta y consumirlo».
Agregando que «Hoy estamos en la etapa de iniciar la fase de expansión (del consumo). El empleo es una punta y la otra es que esa generación de mayores ingresos no sea absorbida por… Cristina lo definió como 4 o 5 vivos, yo no quiero caracterizarlos más allá de eso».
Rematando con: «ampliar la producción y que haya precios razonables».
O sea, un discurso de características de populismo político más que de técnica económica. ¿Quiénes son esos 4 o 5 vivos? Si la economía estuviese abierta, la oferta de alimentos, en variedad y precios, sería muy amplia para el consumidor sin necesidad de que Feletti esté con el garrote en la mano persiguiendo fantasmas.
Respecto a que están en la etapa de recuperar el consumo en una punta con el empleo, conviene recordarle al secretario de Comercio que, de acuerdo a datos del Ministerio de Trabajo, el empleo formal en el sector privado sigue cayendo. En julio había 161.000 menos puestos de trabajo en el sector privado formal respecto a febrero de 2020 y 165.800 puestos menos de trabajo comparado contra noviembre de 2019 y 238.600 puestos de trabajo menos que en enero de 2012. La economía argentina no crea nuevos puestos de trabajo porque las condiciones económicas e institucionales no lo permiten. Maltratan a cualquier que quiere invertir y generar trabajo.
Afirma también Feletti que hay que hablar racionalmente de costos y de márgenes de ganancia. Si de costos se trata, no hay nada más costoso e ineficiente que el Estado argentino por su tamaño y su ineficiencia. Con un gasto público consolidado que ronda el 48% del PBI, la gente carece de un buen sistema educativo, de seguridad, de salud y de una justicia eficiente. Y tampoco tenemos defensa nacional.
Con más del 60% del presupuesto dedicado a gasto social, cada vez tenemos más pobres, indigentes y desocupados. Si de costos de trata, no hay sector más caro e ineficiente que el sector público en Argentina.
Antes de revisar la planilla de costos del queso fresco, tal vez Feletti debería hablar con la presidente del senado y de diputados porque cada senador tiene un costo de US$ 156.000 mensuales de acuerdo al presupuesto 2021 y cada diputado tiene un costo de US$ 49.000 mensuales, todo eso para ocuparse de declarar el día nacional del Kimchi o la Capital del Salame Quintero, cuando no le salen más caros a la población sancionando una irracional ley de alquileres.
Pero si de rentabilidad se trata, la pregunta es: ¿cuál es la rentabilidad adecuada que considera Feletti que debe tener una empresa en Argentina? ¿Cómo define rentabilidad justa? ¿Qué son precios razonables para Feletti?.
Una economía que no tiene moneda no puede hablar de precios. No hay forma de hacer cálculo económico y, por lo tanto, determinar costos y márgenes de utilidad. Con lo cual, no hay inversiones.
Feletti pretende hacer desde la poltrona de la secretaria de Comercio lo que no puede hacer ningún empresario en Argentina: hacer cálculo económico. Es decir, determinar precios y costos en forma permanente porque el peso es un metro que cambia de tamaño todo el tiempo. Y ese metro móvil que es el peso, se achica día a día por efecto de la destrucción monetaria que hace el BCRA.
También, hablando de costos, tal vez Feletti debería revisar el costo cuasifiscal de absorber más de $ 4 billones vía LELIQs y Pases. ¿Cuál es el impacto sobre el financiamiento del sector privado tener a un BCRA que se lleva entre esos instrumentos y encajes bancarios, más del 70% de los depósitos del sector privado? ¿Cuál es la pérdida del BCRA por haber colocado más de $ 4 billones en LELIQs y PASES? ¿O esos costos no existen para Feletti?.
Por otro lado, nada más arbitrario que un funcionario defina qué es una rentabilidad razonable o un precio justo. Hablar de precio justo es desconocer la teoría subjetiva del valor y suponer que los precios se componen de suma de costos, cuando el proceso es exactamente inverso: son los precios que la gente está dispuesta a pagar por cada producto, de acuerdo a sus valoraciones subjetivas, los que determinan los costos en que pueden incurrir las empresas.
Si alguien piensa que puede limitarse a sumar costos sin mirar en qué gasta y a agregar la tasa de rentabilidad que se le da la gana, lo más probable es que quiebre.
El problema de Feletti, como el de muchos políticos que siempre han vivido del Estado, es que no saben ganarse el dinero obteniendo el favor del consumidor. Eso exige lograr una combinación de precio y calidad que satisfaga las necesidades del consumidor. Esa es la forma en que se gana dinero en el sector privado en una economía libre. En cambio, un funcionario como Feletti recibe su ingreso del cobro de impuestos que es una acción compulsiva del estado para tomar parte del ingreso del sector privado.
En el sector privado la gente se gana su ingreso satisfaciendo a los consumidores. En el sector público obtienen sus ingresos usando el monopolio de la fuerza que se les delegó. Los burócratas creen que todos actúan de forma compulsiva como como lo hace el estado para obtener sus ingresos.
En síntesis, Feletti pretende arreglar conversando, un problema que se resuelve dejando de hacer funcionar la maquinita de imprimir billetes y con calidad institucional. Calidad institucional que, si existiera, no existiría el cargo de secretario de Comercio y menos la función que pretende llevar a cabo el flamante secretario de Comercio.
Dicho en términos del ministro Guzmán, Feletti pretende resolver con sarasa un problema económico institucional y de destrucción monetaria. Ya no hay más margen para la sarasa. Se acaba el tiempo.

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Editorial

Vivir en otros

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Esta semana se conmemoró el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes. Por disposición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una celebración que tiene como propósito incentivar en todas las personas del mundo el querer ser donantes y así salvar la vida de otras personas menos afortunadas en lo que respecta a la salud física.
Ser donante de órganos siempre se ha pensado que es correr un riesgo. Hoy en día, además, persisten muchas creencias que impiden a los individuos del mundo pensar en ser donantes. En realidad, ser donante de órganos no es correr un riesgo, sino más bien convertirse en una salvación para otros.
Son muy poco comunes los casos en los que se extirpa un órgano o tejido a una persona viva, y cuando esto ocurre casi siempre se trata de individuos pertenecientes a un mismo núcleo familiar.
Por lo tanto, la mejor manera de poder conmemorar este día es el de destruir los mitos que encierra la donación de órganos y tejidos.
En las últimas décadas el trasplante de órganos se ha consolidado como tratamiento médico para dar respuesta a determinadas patologías. El avance de la ciencia en este campo se ve reflejado en la cantidad de trasplantes que se realizan en el país, que permiten salvar y mejorar la calidad de vida de miles de personas.
A diferencia de otras prácticas médicas, el trasplante requiere de la participación y el compromiso de la sociedad. Nuestro país cuenta con médicos de excelencia y con centros sanitarios adecuados, pero más allá de estas ventajas el trasplante no sería posible sin la donación de órganos.
El trasplante es en nuestro país una realidad cotidiana. El INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) afirma que los medios de comunicación juegan desde hace tiempo un rol clave en relación con el tema, brindando su apoyo, informando, generando conciencia y conocimiento verdadero.
Este aporte resulta de suma importancia teniendo en cuenta que el trasplante de órganos es una temática que puede resultar sensible ya que implica pensar en la propia muerte y tomar una decisión que puede cambiarle la vida a otras personas.
Días pasados, una carta de la mamá de Lucas Pierazzoli, rugbier recientemente fallecido en un partido, conmovía a los lectores. Esa mujer, atravesada por el dolor, tenía la capacidad de agradecer toda la ayuda recibida por su hijo en las breves horas anteriores a su muerte. Un hijo que dejaba un enorme legado y que confirma también los valores que transmite un deporte muchas veces injustamente cuestionado.
La voluntad de Lucas, donante de órganos de 28 años que se registró como muchos sin conocer su fecha de partida, era la de dar vida a otros cuando no estuviera. Quienes lo conocían destacan que era una persona preocupada por quienes lo rodeaban, sumamente bondadosa. Su gesto habría quedado trunco si su familia no hubiera tenido la disposición y la entereza necesaria para promover las ablaciones. De nada sirve registrarse como futuro donante si al doloroso momento del fallecimiento la familia no acompaña en los hechos la decisión.
En momentos dolorosos, aceptar la voluntad del ser querido es literalmente vital para muchos.
Gracias a la disposición y aceptación de la familia de Lucas, su hígado salvó la vida de una persona en el Hospital Italiano. Sus riñones también funcionan ya en otra. No hay que olvidar que los órganos de un donante pueden salvar hasta siete vidas en una coordinada estrategia entre organismos oficiales como el Incucai, la comunidad científica, los pacientes y los líderes de opinión de una sociedad.
La pandemia promovió la conciencia sobre el valor de registrarse (www.argentina.gob.ar/manifestar-la-voluntad-de-donacion-de-organos-y-tejidos), más allá de que todos somos donantes, a menos que manifestemos lo contrario, a partir de la ley del donante presunto, conocida como ley Justina, sancionada en 2018. Afortunadamente, los protocolos sanitarios diseñados en la emergencia sirvieron para que los trasplantes no se detuvieran. A la fecha, casi 7.000 personas aún aguardan un órgano para salvar su vida. Gracias a Lucas. Gracias a su familia. Gracias por la vida.
editorial@diariocastellanos.net

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Enfoques

Intendentes y presidentes comunales de la UCR reclaman igualdad en el reparto de fondos

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17.40 Bajo el título «Para el Gobernador Perotti, no todos somos santafesinos», el Foro que representa a los mandatarios del radicalismo emitieron un duro comunicado sobre cómo se distribuyen los fondos provinciales. El texto completo.

En la Provincia de Santa fe, el Gobernador Omar Perotti, distribuye los recursos de una forma muy particular; a los Municipios y Comunas que están gobernados por dirigentes afines a su partido, les cumple con los desembolsos y programas, mientras que al resto, no nos atiende, no nos envía fondos, y mucho menos nos incluye en los programas que son financiados con dinero de todos, como si nuestros vecinos fueran habitantes de otras Provincias.

Desde el Foro de Intendentes y Presidentes de Comunas Radicales, lamentamos y repudiamos enfáticamente que, estas prácticas tan nocivas para la democracia hayan regresado, cuando creíamos que el respeto y la igualdad por quienes piensan distinto había madurado en la dirigencia política.

El PLAN INCLUIR, se ha convertido en el PLAN EXCLUIR, pues solo el 35% de los Gobiernos Locales recibieron fondos de dicho plan, de los cuales 80% corresponden al partido del Gobernador, en esta misma línea se encuentran programas, como el de Obras Menores, Caminos de la Ruralidad, fondos COVID, entre otros.

Es necesario que, esta situación de discriminación hacia los Gobiernos Locales que no son afines a su pensamiento político, sea revertida de forma inmediata, y los fondos se distribuyan en forma equitativa entre todos los Santafesinos.

Asimismo, asignamos al dialogo el valor de ser la herramienta indispensable para consensuar y coordinar políticas públicas, en especial entre el Gobierno Provincial y los Gobiernos Locales, por ello instamos nuevamente, en forma pública, al Gobernador a tener un dialogo franco, abierto y fructífero con nuestros Gobiernos Locales.

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