Barcelona se prepara para cambiar el rugido de la Fórmula 1 por el de IndyCar. El campeonato estadounidense desembarcará en Montmeló a partir de 2027, en el marco de un acuerdo plurianual que representa mucho más que la incorporación de una nueva competencia al calendario.
La carrera marcará el regreso de IndyCar a Europa en su etapa actual y será la primera competencia de la categoría fuera de Estados Unidos desde 2013.
El acuerdo entre el Circuit de Barcelona-Catalunya e IndyCar establece que la primera prueba se disputará en julio de 2027 y contempla una continuidad de ocho años. La iniciativa supone un nuevo impulso para el automovilismo español y devuelve al continente europeo una categoría que, durante los últimos años, concentró la mayor parte de su actividad en Norteamérica.
Detrás de este entendimiento hay varios factores, pero uno sobresale: el fenómeno Alex Palou. El piloto barcelonés se ha convertido en una de las grandes figuras del campeonato. Sus cinco títulos, incluido el conseguido en 2026, y su capacidad para liderar una de las competiciones más exigentes del automovilismo estadounidense han elevado su reconocimiento internacional.
El éxito de Palou ofrece a IndyCar una oportunidad para acercarse al público español y convertir la carrera de Barcelona en una cita con un atractivo especial, tanto por la presencia de la categoría como por la posibilidad de ver competir en casa a uno de sus máximos referentes.
IndyCar busca ampliar su alcance internacional y recuperar presencia fuera de Estados Unidos, mientras que el Circuit de Barcelona-Catalunya procura aprovechar sus instalaciones y su relevancia dentro del calendario internacional. La coincidencia de ambos intereses explica el alcance estratégico del acuerdo.
Durante años, IndyCar ocupó un lugar secundario en el interés del público español, por detrás de la Fórmula 1 y MotoGP. La participación de Fernando Alonso en las 500 Millas de Indianápolis despertó una mayor atención hacia la categoría, pero el impacto de Palou ha sido determinante para consolidar ese interés.
Con cinco campeonatos obtenidos, cuatro de ellos de manera consecutiva, el español igualó la marca conseguida por el francés Sébastien Bourdais entre 2004 y 2007. Palou se convirtió así en el primer piloto español en alcanzar semejante registro en IndyCar.
La historia internacional de la categoría, además, cuenta con antecedentes en distintos escenarios fuera de Estados Unidos. Durante las etapas de CART y Champ Car, el campeonato compitió en circuitos europeos como Brands Hatch, en Gran Bretaña; Zolder, en Bélgica; y Assen, en los Países Bajos. Posteriormente, en 2011, llegó a Motegi, Japón, y también tuvo presencia en Brasil entre 2010 y 2013, cuando São Paulo recibió una competencia callejera. Desde entonces, la categoría no volvió a disputar carreras fuera de Estados Unidos.
La presentación oficial de IndyCar en Barcelona se realizará mañana viernes, a las 10.30, en el Auditorio del Circuit. El acto contará con la presencia de directivos del trazado, representantes de la Generalitat de Catalunya, autoridades de la categoría estadounidense y Alex Palou, quien recibirá un homenaje por sus cinco títulos.
Con este anuncio, Barcelona suma un nuevo capítulo a su historia deportiva y se prepara para recibir a una categoría que combina tradición, velocidad y una fuerte identidad estadounidense. A partir de 2027, el desafío será transformar ese desembarco en una cita estable para los aficionados europeos y consolidar el vínculo entre IndyCar y el público español.



