Rafaela se prepara para una nueva edición del Torneo Infantil «Sueño Celeste», uno de los acontecimientos deportivos más importantes que tiene la ciudad y que, año tras año, moviliza a miles de chicos, familias y delegaciones.
La 29ª edición del certamen, organizada por Atlético de Rafaela, se desarrollará del 13 al 17 de agosto en el predio «Tito» Bartomioli del Autódromo «Ciudad de Rafaela» y contará con la participación de más de 370 equipos y alrededor de 7.000 niños, correspondientes a las categorías 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020/21.
La competencia tendrá además la presencia de importantes clubes del fútbol argentino y volverá a contar con carácter internacional con la participación de instituciones de Uruguay y Paraguay.
Pero para que durante esos cinco días todo funcione de la manera esperada, existe un trabajo que comienza muchos meses antes. Alejandro Boetto, uno de los encargados de la organización, explicó la magnitud de la tarea que implica poner en marcha el evento.
«Es un trabajo arduo y que involucra a mucha gente. Se empieza muy temprano, a principio de año con muchas tareas. Durante el año continuamos con acciones puntuales, con diferentes decisiones a tomar, mediante las mesas de trabajo reducidas donde se toman decisiones. En el grupo general de trabajo somos más de veinte personas donde cada uno tiene una responsabilidad específica. Es un trabajo de un año completo para que el evento salga como todos esperamos.»
La organización busca que cada edición no solamente mantenga el nivel alcanzado, sino que también permita incorporar mejoras en distintos aspectos. La cantidad de participantes, la logística y la resolución de las distintas situaciones que aparecen durante el torneo forman parte de los principales objetivos.
«Perseguimos superarnos año a año. No solamente en cantidad de equipos, sino también en la logística, en aspectos resolutivos, que todo salga de la mejor manera, no solamente por nosotros sino que por la cantidad de gente que viene. El Sueño Celeste es algo muy nuestro, nos genera un sentimiento de pertenencia. Hay gente que ya no tiene chicos jugando en infantiles pero que aún siguen en el grupo de colaboradores.»

Ese sentido de pertenencia aparece como uno de los factores que permite sostener un evento de semejante magnitud a lo largo del tiempo. Son muchas las personas que, incluso después de dejar de estar vinculadas directamente al fútbol infantil, continúan formando parte del equipo de colaboradores.
En ese sentido, uno de los grandes desafíos para esta edición pasa por conseguir que todas las áreas estén preparadas para recibir a las delegaciones y garantizar que la experiencia sea positiva tanto dentro como fuera de las canchas.
«Los desafíos pasan por tener una organización lo más perfecta posible, siempre hay cosas para mejorar, pero es lo que nos proponemos, tener una edición cada vez más completa y más atractiva y creemos que lo venimos logrando. Dentro de los desafíos principales está llegar con el predio en buenas condiciones, trabajar en los alojamientos para que todas las delegaciones estén cómodas, tener una buena cantidad y calidad de equipos para fortalecer la competencia y llegar de la mejor manera posible al evento.»
La dimensión alcanzada por el «Sueño Celeste» también lo convirtió en uno de los principales eventos del calendario de Atlético de Rafaela. La institución viene atravesando un año con distintas propuestas de gran convocatoria, pero el torneo infantil mantiene un lugar especial por su impacto deportivo y comunitario.
«Hoy creemos que para el club es el evento más importante que tiene bajo su organización, junto con el Turismo Carretera que volvió este año y el Bingo Ilusión Celeste que viene en crecimiento. Este es un evento ya consolidado. En cuanto a la importancia para la ciudad, ya hace varios años que venimos trabajando en conjunto con la Municipalidad y el gobierno provincial y para ellos también es el evento más importante que tiene la ciudad, no solamente por lo que genera, por lo que mueve, sino que también porque hace traccionar a la ciudad en varios aspectos: económicos, culturales y deportivos. Deja a Rafaela muy arriba en la visibilidad.»
Con más de 370 equipos, unos 7.000 chicos y delegaciones provenientes de distintos puntos del país y del exterior, el «Sueño Celeste» volverá a transformar a Rafaela en el escenario de una verdadera fiesta del fútbol infantil. Y detrás de cada partido habrá un año entero de planificación, trabajo y compromiso para que la ciudad vuelva a estar a la altura de un evento que ya forma parte de su identidad.



