Los representantes del Tiro Federal de Rafaela tuvieron una destacada actuación en un torneo homologatorio y rankeable a nivel nacional que se disputó este domingo en el club Tiro Atlético Argentino de San Carlos Centro. La delegación rafaelina consiguió importantes resultados deportivos, obtuvo dos copas institucionales y sumó un nuevo récord nacional.
Durante la competencia de modalidad Sala, los arqueros de Arquería Rafaela se quedaron con la Copa al club con mayor cantidad de primeros puestos y también con la Copa de clubes por reunir la mayor cantidad de podios del certamen.
Además, el torneo incluyó la disputa de la Copa CIMA-MICA, una competencia impulsada por la Federación Argentina de Tiro con Arco (FATARCO), que se desarrolla en distintos clubes de América bajo el reglamento de World Archery Américas. Los resultados obtenidos en esta instancia tienen validez continental.
Una jornada con grandes resultados
Los arqueros rafaelinos lograron una importante cantidad de podios en sus respectivas categorías:
Lucas Copes: primer puesto en E80 y ascenso de categoría a E60.
Mateo Llodra: primer puesto en Jóvenes Promesas Sub 18 E40.
Gonzalo Imhoff: primer puesto en Recurvo Masculino.
Joaquín Gandolfo: segundo puesto en Compuesto Masculino.
Martín Rivarossa: primer puesto en E40.
Gustavo Galimberto: tercer puesto en E40.
Gabriel Frutos: segundo puesto en E60.
Marina González: segundo puesto en Raso Femenino.
Jesica González: primer puesto en Raso Femenino.
Uno de los hechos más destacados de la jornada fue el récord nacional conseguido por Jesica González, quien alcanzó los 516 puntos y superó por nueve unidades la anterior marca vigente. Desde la institución se informó que el resultado ya fue comunicado a FATARCO, organismo encargado de realizar la homologación oficial.

El valor del trabajo colectivo
Martín Rivarossa, referente del Tiro Federal de Rafaela, destacó la importancia de la competencia y el crecimiento de los deportistas que integran la institución.
“Dentro del calendario de actividades que se establece a principio de año, este torneo de San Carlos fue muy importante porque es homologable. Todos esos puntos se cargan en la base general de la Federación y suman para el ranking nacional. Además estaba la Copa CIMA, cuyos resultados se cargan a nivel continental”, explicó.
Sobre la participación del equipo rafaelino, señaló: “Tuvimos unos 11 arqueros y muy buenos resultados, así que estamos muy contentos. Más allá de los resultados, estamos felices porque como club buscamos que la actividad no sea solamente competencia, sino también disfrute”.
Rivarossa resaltó especialmente el caso de Lucas Copes, quien comenzó en la disciplina hace apenas cuatro meses y logró avanzar de categoría tras su primera experiencia competitiva. “Queremos que la gente que se acerque a la arquería pueda ir logrando los resultados que busca y disfrutar la actividad”, expresó.
El referente del club también valoró el trabajo colectivo que permitió conseguir los reconocimientos institucionales: “Logramos la copa por mayores primeros puestos y la copa por mayor cantidad de medallas obtenidas entre los clubes. Hubo un trabajo en equipo muy importante”.
Además, remarcó que, pese a que muchas veces se considera a la arquería como un deporte individual, el acompañamiento entre atletas es fundamental. “Se piensa que la arquería es un deporte individual, pero en la parte de entrenamiento se trabaja mucho en equipo”, afirmó.
La precisión, un proceso de aprendizaje constante
Joaquín Gandolfo explicó parte del proceso técnico que atraviesan los arqueros para adaptar sus equipos y mejorar su rendimiento.
“Cada vez que se compra un arco nuevo hay que acondicionarlo a la apertura del arquero y a la dimensión de sus brazos. Se trabaja de a poco con esos ajustes, buscando la precisión. Primero se practican distancias cortas para hacer los ajustes más importantes y después se avanza hacia la distancia definitiva del tiro buscando la precisión absoluta”, detalló.
La historia de Mateo: una pasión que nació desde la imaginación
Entre los protagonistas estuvo Mateo Llodra, un joven arquero de 14 años que logró el primer puesto en su categoría. Su llegada a la arquería comenzó de una manera particular.
“Cuando empecé, lo único que pensaba era en un superhéroe. No sé por qué lo pensé, pero una vez se lo dije a mi padre y él buscó un lugar donde pude empezar”, contó.
El joven también explicó cómo vive los momentos posteriores a un tiro que no sale como esperaba: “En algunos entrenamientos podés ir medio mal, por eso después capaz quedás pensando en lo que hiciste mal y en lo que se puede mejorar”.
De cara a una competencia, Mateo destacó la importancia de la preparación: “Lo que podés hacer en los días previos es practicar bien el disparo y cómo apuntar perfectamente. Cada torneo es diferente, porque también depende de la luz y del viento”.
Crédito fotos: D. Camusso



