Cada vez son más las marcas de lujo interesadas en desembarcar en la Fórmula 1 y la última en sumarse a esa tendencia sería Gucci. Sin embargo, no lo haría como un patrocinador más: el gigante italiano apunta a ingresar por todo lo alto y dar nombre a un equipo de la categoría.
Gucci y Alpine mantienen negociaciones para que la marca italiana se convierta en el “title sponsor” de la escudería francesa a partir de 2027.
Si las conversaciones llegan a buen puerto, el equipo pasaría a llamarse Gucci Alpine One Team, reemplazando la actual denominación BWT Alpine Formula One Team, ya que BWT finalizará su vínculo comercial al concluir esta temporada, abriendo la puerta a una nueva marca de alcance global.
Una conexión que no es casual
La relación entre Alpine y Gucci tiene un vínculo directo: Luca de Meo. El ex CEO del Grupo Renault actualmente ocupa un cargo ejecutivo dentro del Grupo Kering, conglomerado propietario de Gucci.
De Meo fue uno de los grandes impulsores del proyecto Alpine en Fórmula 1 y mantiene una estrecha relación con el equipo. Además, fue quien impulsó el regreso de Flavio Briatore a la estructura deportiva.
Por el momento no existen confirmaciones oficiales, aunque desde Alpine reconocen que el equipo busca nuevas oportunidades comerciales y mantiene contactos con diversas marcas y compañías interesadas en asociarse al proyecto.
Como suele suceder en este tipo de operaciones, las reuniones se manejan con absoluta confidencialidad y solo se anuncian cuando todas las partes involucradas alcanzan un acuerdo definitivo.
Un salto mediático y económico
La posible llegada de Gucci representaría un fuerte impacto mediático para Alpine. La firma italiana es una de las marcas de lujo más importantes del planeta y ve en la Fórmula 1 una plataforma ideal para reforzar su presencia internacional, especialmente en mercados clave como Estados Unidos y Europa, donde la categoría atraviesa un notable crecimiento comercial.
Además del valor en imagen, la operación podría oscilar entre los 40 y 60 millones de euros, lo que significaría un importante ingreso anual para el equipo con sede en Enstone.
De concretarse, el acuerdo sería un nuevo ejemplo de cómo la Fórmula 1 se transformó en un espacio irresistible para las grandes marcas de lujo y moda, siguiendo la tendencia marcada en los últimos años por firmas como Louis Vuitton, TAG Heuer y Tommy Hilfiger.
Un futuro todavía incierto
El panorama de Alpine dentro de la Fórmula 1 continúa siendo incierto. El Grupo Renault redujo su presencia en programas de alto nivel y tomó la decisión de abandonar el desarrollo de motores propios para la máxima categoría, pasando a convertirse en cliente de Mercedes.
A esto se suma la salida de Dacia del Dakar y los constantes rumores sobre una posible venta de parte de Otro Capital, el fondo inversor que posee el 24 % del equipo.
En ese contexto, la posible llegada de Gucci aparece como una oportunidad estratégica para fortalecer la estructura deportiva y potenciar la imagen global del proyecto Alpine de cara al futuro.



