Atlético de Rafaela volvió a la Primera Nacional y detrás de ese logro aparece una figura central: Iván Juárez. El técnico que asumió en medio de la tormenta, cuando el descenso ya era una realidad cercana, terminó siendo el encargado de guiar al club de barrio Alberdi de regreso al lugar que considera propio. El ascenso, conseguido como local y ante su gente, significó mucho más que un logro deportivo: fue una reivindicación institucional.
El golpe sufrido en noviembre del año pasado, con la derrota en el desempate ante Talleres de Remedios de Escalada, marcó un antes y un después. Atlético cayó al Federal A por primera vez en décadas, pero lejos de resignarse, se propuso volver de inmediato. Con Juárez al frente del proyecto, el equipo asumió la presión, se reconstruyó y respondió dentro de la cancha.
Tras la consagración, el entrenador dimensionó lo conseguido y puso en valor el esfuerzo realizado durante todo el año. Señaló que el plantel entendió desde el primer día la obligación de ser protagonista y respondió con carácter, regularidad y una fuerte mentalidad competitiva, incluso en los momentos más exigentes del torneo.
«El año pasado fue muy difícil y el equipo necesitaba volver lo más rápido posible. Por suerte se nos pudo dar», señaló, todavía atravesado por la emoción.
Uno de los aspectos que más resaltó fue haber logrado el ascenso en el estadio Monumental, algo inédito en la historia del club. Para Juárez, poder compartir ese momento con los hinchas y las familias fue una recompensa especial y una muestra de que Atlético recuperó su esencia, esa que lo identifica como un equipo dominante, intenso y protagonista desde el inicio de los partidos. «Es la primera vez que Atlético asciende como local. Poder vivirlo con nuestra gente y con las familias es algo impagable. Volvimos a llevar al club al lugar que se merece», afirmó.
La fortaleza como local fue una de las claves de la campaña, pero el DT hizo hincapié en algo más profundo: la reconstrucción de una identidad futbolística. Atlético volvió a imponer condiciones en Rafaela y también a competir con personalidad fuera de casa, estirando una racha prolongada sin derrotas en la recta final del campeonato. «Volvimos a recuperar la mística que tiene que tener Atlético de Rafaela. En nuestra cancha tenemos que imponer condiciones desde el primer minuto y lo pudimos lograr», aseguró.
Juárez también destacó el grupo humano que se formó a lo largo de la temporada. Subrayó el compromiso, la entrega y el vínculo construido entre jugadores y cuerpo técnico, remarcando que ese clima fue determinante para sostener el rendimiento en un torneo largo y desgastante. Incluso anticipó que la intención es mantener una base importante del plantel de cara al futuro. «Es muy lindo saber que los futbolistas te valoran y que ellos sepan que uno también los valora. Se armó un grupo espectacular, que se entrega al cien por ciento, y eso para mí no se negocia. Antes de la final les dije a los jugadores que varios se van a quedar con nosotros».
El camino no estuvo exento de obstáculos. Tras perder la primera final en San Nicolás, el equipo volvió a levantarse y mostró solidez en los cruces decisivos. Para el entrenador, esa respuesta confirmó la madurez del grupo, que supo combinar juventud y experiencia en los momentos de mayor presión. «Perder una final duele, pero yo les dije que se queden tranquilos porque en los mata-mata somos fuertes. Este es un equipo de hombres, con juventud y experiencia, y en los momentos más difíciles lo demostró», concluyó.
La historia personal de Juárez con Atlético también explica la magnitud del logro. Asumió como cuarto entrenador en un 2024 caótico, peleó hasta el final por la permanencia y, pese a no lograrla, decidió quedarse. Armó su propio equipo, afrontó un Federal A exigente y terminó celebrando el ascenso ante su gente.
Por todo esto, la dirigencia volvió a apostar por él. Iván Juárez continuará como entrenador de Atlético de Rafaela en la temporada 2026, ahora en la Primera Nacional, la categoría más importante del ascenso del fútbol argentino.
Los números respaldan el proceso y el recorrido también: Atlético y Juárez se reencontraron con su identidad. Y juntos, buscarán seguir escribiendo nuevas páginas en la categoría que los vuelve a tener como protagonistas.



