Asumió en un momento delicado. Luchó hasta el final y no pudo dejar al club en la categoría. Se quedó y ascendió. Todo eso le pasó a Atlético de Rafaela y a Iván Juárez en su experiencia más fuerte como entrenador principal. El oriundo de San Francisco había dejado su puesto de Director Deportivo y se puso el buzo de DT cuando el Celeste peleaba por permanecer en la Primera Nacional.
En un fatídico 2024, donde Atlético comenzó su proyecto deportivo con Ezequiel Medrán como entrenador -hoy en Colón de Santa Fe-, los malos resultados hicieron que el ex arquero de un paso al costado y le de su buzo a otro. Primero se lo probó Ricardo Pancaldo y posteriormente Fabián Nardozza. Ninguno de los dos lograron lo esperado. Y cuando parecía que nadie agarraría el fierro caliente que estaba suelto en barrio Alberdi, apareció él. Iván Juárez asumió como el cuarto entrenador de esa temporada y luchó hasta el final por la permanencia.
Primero logró jugar un partido desempate ante Brown de Adrogué, en una jornada donde la victoria lo hizo disputar la promoción para definir el último descenso ante Talleres de Remedios de Escalada. Pese al sueño, aquel noviembre del año pasado en San Nicolás quedó en la memoria como un día triste. Pero Juárez se quedó, armó su equipo y peleó el siempre complicado Torneo Federal A.
Una categoría diferente a la de hace 35 años atrás, pero igualmente complicada, donde Atlético llegó a disputar la primera final ante Ciudad Bolívar, nuevamente en San Nicolás. Aquella vez, los penales dijeron que no tenía que ser fuera de Rafaela, pese a las más de 6 mil almas que acompañaron al equipo. Esta vez, el ascenso debía darse ante su gente, en su estadio. Y así fue. Atlético ascendió y lo hizo con Iván Juárez como DT.
Por eso, Atlético vuelve a apostar por el sanfrancisqueño. Porque luego de aquel 25 de agosto de 2024, cuando el deté dirigió su primer partido -0 a 0 vs Defensores de Belgrano-, pasaron otros 45 encuentros, con 23 triunfos, 15 empates (ante Bolívar el partido finalizó empatado sin goles) y sólo 8 derrotas.
Porque Atlético y Juárez se merecen otra oportunidad en la Primera Nacional. Y hacia allí van.




