Teatro: Alas en escena

Por Juan Carlos Ceja, especial para Castellanos. «Alados: ‘El más grande espectáculo del mundo no es con humos o con un escenario giratorio, sino con un actor emocionado sobre la escena.’ (Augusto Boal)
Sostengo que hay una diferencia (no la negocio) entre un escritor y un escribiente. Muchas personas escriben, pero ese hecho escriturario no ‘alcanza’ para una categoría tan significativa como la de ser escritor/a. Y esto lo voy trasvasando al arte en su pluralidad… Por lo tanto hay personas que son actores y actrices… Y otras son/somos actuantes.
Así considero mi incorporación a este Grupo Alas (digo éste porque todos sabemos que los integrantes se han ido renovando), siempre de la mano de un Director de la magnitud de: Juan Carlos Ceja.
Un desafío y compromiso que comenzó en la pandemia… un Chéjov joven… otros textos… una gran intensidad de emociones… un constante juego de humor y dolor… Inmenso orgullo de ser parte de este proyecto que seguramente en el próximo otoño se parirá… se pondrá en escena.
El teatro formaba parte de mis años adolescentes y de Instituto, luego de mi lectura y trabajo con alumnos; y hoy vuelvo con un gran goce, desafío y exigencia de encontrar/descubrir/indagar/pensar el cuerpo y la voz en búsqueda… Una actuante emocionada sobre la escena.»
El escrito, que se publicó en las redes le pertenece a Ana María Colombo, me pareció que debía resonar en otros espacios porque es un buen texto. Una de sus virtudes es decir con brevedad asuntos profundos y por otro lado habla de nosotros, los integrantes del Grupo de Teatro Alas.
Nunca hablamos con Ana de Augusto Boal, pero su mención me hace pensar que tal vez tengamos sobre el arte escénico más de alguna coincidencia.
Augusto Boal un brasileño de Río de Janeiro, un hombre de teatro en el sentido más amplio posible del concepto. Hace unos años comencé a desprenderme de libros que tanto me había costado tener, pero nunca pude soltar los textos 1 y 2 de Teatro del Oprimido. ¡Si los habré leído!
Boal fue trascendente por ese método y formulación teórica de un teatro pedagógico que hace posible la transformación social. Necesariamente político, el artista llevaba sus representaciones a las comunidades campesinas, a las puertas de las fábricas y ante grupos de escasa formación porque entendía que ahí y así el teatro alcanzaba su real valía. Elegido concejal de Río de Janeiro, Boal buscó veinte consejeros entre los miembros de su compañía dramática. ¡Volvé Pepe Fanto que a lo mejor es tu hora en el Concejo rafaelino!
Coincido con Boal que el teatro admite y a veces conviene que recurra a determinados artificios, pero el mejor teatro es aquel que cuenta «con un actor emocionado sobre la escena».
En esta época de flojedades formativas y vaciamiento de categorías es alentador ver la práctica del discernimiento, el escribiente no es un escritor, el actuante no es un actor. Respecto a Ana como de otros del grupo, era una actriz adormecida, lo revelan los ensayos fundados con que da cuenta de los textos que asumió para el proyecto ALAS 2023.
Nuestro grupo de teatro no fue la excepción, transitó la pandemia con miedo y precauciones y aún así nos mantuvimos y sumergimos en el hacer del teatro, dimos cuenta de una obra que nos llenó de goce y reconocimiento y, en la misma vorágine, comenzamos a soñar otro proyecto, otra obra, un nuevo espectáculo. En la coyuntura el grupo que somos los alados, fortalecimos nuestro perfil de héroes del tiempo presente, no tengo dudas. Esto también está de algún modo en el decir de Ana.
Una mujer indefensa -obra en proceso- es la propuesta que nombra el texto de referencia. El punto de partida son obras breves de Antón Chéjov, pero no únicamente. Dejando de lado los académicos o los muy idóneos, el autor ruso es conocido por obras más largas de su última época: «El jardín de los cerezos». «Tío Vania», «La gaviota», «Tres hermanas» o algunas otras más breves como «La dama del perrito».
Nosotros hurgamos en la primera etapa de Chéjov, cuando escribía de manera prolífica para mantener a la familia, a todo ritmo, en revistas populares para mero entretenimiento y sin estar rodeado del aura de escritor ruso consagrado; pero siempre un magnífico hacedor de cuentos breves que, teatralizados, son los que estamos trabajando. Los textos se hallan intervenidos por nosotros -Chéjov sabrá disculpar- algunos son: «Una mujer indefensa», «La corista», «Un drama», «La esposa», y secuencias como la que se hace de un personaje de «El Jardín de los cerezos» y que hemos titulado: «La Sra. del jardín».
Ana Colombo aclara bien, ALAS está trabajando con el Chéjov joven, el menos explorado y conocido por estas pampas y elige palabras apropiadas para describir el sendero emprendido: desafío, compromiso, intensidad de emociones, goce y exigencia. Una manera de escenificar esa ambivalencia de humor y dolor que serpentea en el ideario chejoviano.
Ana revela el horizonte que nos hemos dado, que es mostrar el trabajo en el otoño venidero, y manifiesta orgullo por la pertenencia al proyecto.
A modo de posdata digo que con los integrantes actuales de ALAS, la actividad ha producido un equipo teatral consolidado lanzado a la búsqueda, el descubrimiento, la práctica diaria de la empatía, la evaluación a veces inquietante y el desafío de pensar el cuerpo, la voz, el lenguaje…las ideas siempre en resignificación.

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