La ciudad de Rafaela continúa viviendo una jornada cargada de fe y devoción en honor a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Este viernes 7 de agosto, una multitud de creyentes se acercó hasta la parroquia ubicada en el barrio Amancay para participar de las distintas celebraciones previstas y renovar sus pedidos, agradecimientos y esperanzas.
Desde las primeras horas de la mañana, los fieles comenzaron a llegar al templo para rezar, encender una vela y pedir especialmente por el trabajo, la salud y el bienestar de sus familias. Como ocurre cada año, la celebración volvió a reunir a personas de distintos puntos de la ciudad que mantienen una profunda devoción por el santo.
Durante la tarde, a partir de las 16:30, se llevó a cabo una de las principales celebraciones de la jornada. La tradicional procesión dio paso a una misa que fue presidida por monseñor Pedro Torres, y que contó con una multitudinaria asistencia de creyentes que colmaron el espacio destinado a la celebración.

La jornada había comenzado con las misas de las 7:00, 9:00, 11:00 y 13:30, presididas respectivamente por los padres Néstor Balladares, Lucas Pessot, Hugo Barbero y Mauricio Molina.
Además de las celebraciones religiosas, durante todo el día se dispusieron confesiones y bendiciones para quienes se acercaron al lugar. En el predio también funcionaron distintos puestos y propuestas para acompañar la jornada, entre ellos venta de pollos, santería, pastelitos, tortas fritas, choripanes, pan casero, feria de ropa y pochoclos.
La celebración de San Cayetano tendrá todavía un último encuentro religioso. A las 20:00 se celebrará la misa de cierre, que estará a cargo del padre Eduardo Tomassini, poniendo el punto final a una jornada en la que la fe volvió a movilizar a cientos de rafaelinos.



