Boca se quedó con el Superclásico ante River en una tarde marcada por las expulsiones

En un Superclásico atravesado por las polémicas y las decisiones arbitrales, el Xeneize se impuso por 1-0 en la Bombonera con un tanto de Lautaro Di Lollo. River sufrió dos expulsiones, terminó con nueve jugadores y complicó sus chances de clasificación a la Copa Libertadores. Boca, por su parte, recuperó el liderazgo de la Tabla Anual y quedó bien posicionado de cara a la definición.

En una nueva edición del partido más importante del fútbol argentino, Boca Juniors venció 1-0 a River Plate en la Bombonera, por la fecha 15 del Torneo Clausura. En un encuentro atravesado por las controversias arbitrales, el Xeneize aprovechó la superioridad numérica y consiguió tres puntos fundamentales gracias al gol de cabeza de Lautaro Di Lollo. El conjunto de Núñez terminó el partido con dos futbolistas menos.

La historia comenzó a complicarse rápidamente para River. A los ocho minutos de la primera etapa, Nicolás Ramírez fue convocado por el VAR, a cargo de Silvio Trucco, para revisar una infracción de Lucas Martínez Quarta sobre Miguel Merentiel. El defensor había interrumpido una acción en la que el delantero de Boca se encaminaba hacia el arco y, luego de observar las imágenes, el árbitro decidió expulsarlo.

Con un hombre más, Boca tomó las riendas del encuentro y consiguió trasladar esa ventaja al marcador a los 26 minutos. Sebastián Villa ejecutó un córner desde el sector derecho y Lautaro Di Lollo apareció en el área para imponerse de cabeza ante Lautaro Rivero y establecer el 1-0. Santiago Beltrán nada pudo hacer para evitar la caída de su arco.


A partir de allí, el equipo local manejó los tiempos mediante la posesión y generó algunas aproximaciones peligrosas. River, por su parte, intentó mantenerse en partido pese a la desventaja y logró llegar al descanso con una diferencia mínima.

En el complemento, Leonardo Ponzio movió el banco con el ingreso de Lautaro Pereyra por Lucas Silva, buscando mayor presencia ofensiva en la mitad de la cancha. El Millonario adelantó sus líneas, aunque no encontró los caminos para generar situaciones claras de gol.

Uno de los momentos más discutidos de la segunda mitad llegó cuando los futbolistas de River reclamaron la expulsión de Leandro Paredes. El mediocampista de Boca cometió una infracción sobre Tomás Galván y los visitantes entendieron que correspondía una segunda amonestación. El volante ya tenía una tarjeta amarilla, recibida sobre el cierre del primer tiempo tras un cruce con Marcos Acuña. Sin embargo, Ramírez decidió no sancionarlo con una nueva tarjeta.

La polémica volvió a instalarse minutos después, aunque esta vez en perjuicio de River. Gonzalo Montiel protagonizó una fuerte entrada sobre Lautaro Blanco y el árbitro interpretó que la acción merecía expulsión directa. De esta manera, el conjunto visitante quedó con nueve jugadores para afrontar el tramo final del Superclásico.

Con dos futbolistas de diferencia, Boca administró la ventaja sin asumir demasiados riesgos. River tuvo dificultades para acercarse al arco rival y el encuentro se consumió sin grandes ocasiones de peligro. El pitazo final desató el festejo del público xeneize, que celebró una victoria de enorme valor deportivo.

El triunfo también tuvo consecuencias importantes en la pelea por las posiciones. Boca alcanzó los 60 puntos y recuperó el primer lugar de la Tabla Anual, quedando en una posición favorable de cara a la última fecha, en la que dependerá de sí mismo para conseguir el objetivo. Además, aseguró su clasificación a la próxima Copa Libertadores.

River, en cambio, quedó relegado al octavo puesto con 52 unidades y complicó seriamente sus posibilidades de acceder al máximo certamen continental a través de la Tabla Anual.

En la próxima jornada, Boca recibirá a Defensa y Justicia con la intención de cerrar el torneo en lo más alto, mientras que River deberá viajar a Mar del Plata para enfrentar a Aldosivi, que llega tras perder la categoría.

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