En la noche del viernes 16 de octubre, fueron inauguradas tres muestras temporarias en el Complejo Cultural del Viejo Mercado y el Museo Municipal de Arte “Dr. Urbano Poggi”, organizadas por la Secretaría de Educación y Cultura de la Municipalidad de Rafaela.
En sala III del CCVM, el artista rafaelino Gustavo Molfino expone “Universo interior”, un conjunto de pinturas realizadas con las técnicas de aguarrás, trementina, asfáltica, acrílico líquido y agua.
Su obra parte de la mancha. Desde hace unos cinco años pinta en una línea enteramente abstracta, surrealista y espiritual o cósmica. Busca la representación pictórica de un estado de ánimo: imágenes abstractas que evocan sentimientos, emociones, pensamientos y situaciones. A ese gesto lo llama «intencionar la mancha»: la energía que pone en el material genera una mancha específica que lo representa, y en esa búsqueda de ser él mismo a través de la mancha reside su rasgo distintivo.
El curador de su muestra Luis Acosta, señala que “Universo interior propone detenerse precisamente allí: en ese instante en que lo disperso comienza a reunirse, cuando la materia todavía conserva el recuerdo de su movimiento y una forma empieza, apenas, a reconocerse como propia”.
La muestra podrá visitarse hasta el domingo 27 de diciembre, de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 y domingos de 17:00 a 20:00, con entrada libre y gratuita.
Pruvost: una vida entre las ruinas
Por su parte, el Museo Municipal de Arte “Dr. Urbano Poggi” dejó inaugurada en su sala II Vamos a los túneles del artista rafaelino Juan Pruvost, con curaduría de Gabriela Guibert.
Esta muestra está conformada principalmente por imágenes impresas en serigrafía a partir de un archivo personal de fotos en blanco y negro sacadas con una cámara tipo polaroid de baja resolución.
Ese registro imperfecto es el que elige utilizar el artista para construir el concepto de su muestra: busca explorar las posibilidades estéticas de este material borroso a través de la serigrafía y el collage.
Una montaña de adoquines, un basurero de hierro torcido… fragmentos visuales que construyen una metáfora sobre la fragilidad y el paso del tiempo. La curadora Gabriela Guibert señala que el recorrido de Juan “arrastra sedimentos materiales y afectivos”, transformando las imágenes en un paisaje «espeso» donde «todo late con fuerza».
Esta muestra es una invitación para “encontrarnos y pensar este momento de crisis. Una declaración de resistencia. No todo es ni tiene que ser maravilloso. El mundo nos exige resultados y respuestas. Desde los túneles fabricamos con fragmentos nuestro propio tiempo y hablamos a través del arte con preguntas, concluye Pruvost.”
La muestra permanecerá expuesta hasta el domingo 20 de diciembre. Se podrá visitar de martes a viernes de 9:00 a 20:00 y domingos de 17:00 a 20:00, con entrada libre y gratuita.
Bomba de Lana: encontrar la belleza
Por último, el Colectivo Bomba de Lana exhibe en el complejo cultural una instalación denominada Lo que nos une, que invita a detenerse, descubrir la belleza y encontrar un espacio de calma.
El grupo está inspirado en movimientos similares de diferentes ciudades del mundo (Yarn bombing, Tricot Urbain, Guerrilla del ganchillo, Urban Knitting, etc.), y utilizan el tejido para intervenir espacios públicos y señalar situaciones urbanas y sociales.
A través de sus “bombardeos” proponen a los ciudadanos volver a mirar el paisaje que los rodea, señalando eso que de tanto ver se hizo invisible.



