La Terminal de Rafaela perdió hasta un 50% de pasajeros

Hernán Gunzinger advirtió sobre los cambios que atraviesa el transporte de pasajeros, el impacto de la variante de la Ruta 34 y la caída de las ventas presenciales.

La Terminal de Ómnibus de Rafaela enfrenta un escenario muy diferente al de años anteriores. La cantidad de pasajeros cayó entre un 40% y un 50% respecto de los niveles previos a la pandemia, mientras que la venta online de pasajes y la menor circulación de colectivos turísticos por la ciudad afectaron la actividad comercial. Así lo explicó Hernán Gunzinger, referente de la concesionaria, en una entrevista donde también planteó interrogantes sobre el futuro de la administración del establecimiento.

Menos pasajeros y cambios en las frecuencias

Actualmente, la terminal opera con unas 20 empresas de transporte provinciales y nacionales, que ofrecen aproximadamente 55 servicios diarios. Sin embargo, Gunzinger reconoció que la demanda disminuyó considerablemente durante los últimos años, especialmente en determinados destinos. Mientras Santa Fe mantiene frecuencias cada hora u hora y media, Córdoba cuenta con apenas cuatro servicios diarios, frente a los seis o siete que tenía una década atrás.

A esta situación se suma el crecimiento de las plataformas digitales. Según explicó, entre el 40% y el 50% de los pasajes se comercializa actualmente por internet, mientras que las ventas presenciales en las boleterías cayeron alrededor de un 60%. Esta transformación repercute directamente en los ingresos de los locales que funcionan dentro del establecimiento.


El impacto de la variante de la Ruta 34

Otro factor determinante es la variante Rafaela de la Ruta Nacional 34. Antes de su habilitación, numerosos colectivos turísticos ingresaban a la ciudad para realizar paradas gastronómicas o sanitarias. Actualmente, según estimó Gunzinger, apenas un 10% continúa deteniéndose en Rafaela, lo que perjudica especialmente a los comercios y establecimientos gastronómicos de la zona.

Esta realidad obligó a buscar alternativas para sostener la actividad. Un ejemplo es el comedor de la terminal, que comenzó a incorporar peñas folclóricas y otras propuestas para atraer público, ante la disminución de los pasajeros que tradicionalmente consumían en el lugar.

Lo más leído de la semana

Más de esta sección