A pesar de todas las dificultades adversas que presentó la jornada del viernes para la realización del cuarto día del 2° Simposio de Esculturas, en arte le ganó al clima y todas las actividades previstas se desarrollaron con total normalidad.
Es que el arte sobrepasa, muchas veces, los límites de la imaginación y hasta de la naturaleza.

Y fue así, que ni la lluvia, ni el viento, ni las piedras, ni el frío impidieron que la cabeza y la sabiduría y belleza que demuestran los tres argentinos, el «chileno» y los dos «tanos» sigan construyendo el Museo de Arte a Cielo Abierto más importante de la región. También demostrando y enseñando y demostrando a las nuevas generaciones, que todo lo que se propone se puede cumplir en tiempo y forma.
Este Simposio deja muchas enseñanzas a dos días de su finalización y que traen a las raices de nuestra «pampa gringa», de nuestros inmigrantes, y de nuestros países vecinos: que «juntos es mejor».
La jornada del viernes, difícil por cierto, vuelve a dejar un legado: «La Hermandad».




