Santa Fe busca ser proveedora de los proyectos de petróleo, gas y minería

El director provincial de Infraestructura y Fortalecimiento Industrial, Pablo Bonetto, destacó el crecimiento de la Mesa Provincial de Gas, Petróleo y Minería, que pasó de unos 90 integrantes a cerca de 500, y remarcó el desafío de preparar al entramado productivo para competir en mercados cada vez más exigentes.

La expansión de Vaca Muerta, el avance de grandes emprendimientos mineros y las inversiones vinculadas al sector energético abrieron un escenario de oportunidades para la industria santafesina. En ese contexto, el Gobierno provincial viene reforzando una estrategia que apunta no solamente a acompañar a aquellas firmas que ya lograron insertarse como proveedoras, sino también a ampliar la cantidad de empresas capaces de participar en esas cadenas de valor.

Así lo explicó a Diario CASTELLANOS Pablo Bonetto, director provincial de Infraestructura y Fortalecimiento Industrial, quien estuvo en Rafaela participando del primer encuentro de la Mesa de Gas, Petróleo y Minería de Rafaela y la Región, desarrollado en el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región.

La experiencia local se integra a un proceso que la Provincia viene impulsando desde hace varios años. Según recordó Bonetto, la Mesa de Gas, Petróleo y Minería de Santa Fe funciona desde 2017 y logró mantenerse a través de distintas administraciones provinciales. «Es una mesa que ha traspasado los gobiernos, casi diría que es una política de Estado», definió el funcionario. De acuerdo con sus datos, desde diciembre de 2023 el espacio tuvo una expansión considerable y pasó de aproximadamente 90 integrantes a cerca de 500 empresas interesadas en trabajar en los sectores energético y minero.


Ese crecimiento, sostuvo, responde tanto al trabajo de articulación impulsado desde la Secretaría de Desarrollo Industrial como a la magnitud de las inversiones que comenzaron a tomar forma alrededor de Vaca Muerta y de los proyectos mineros.

De empresas consolidadas a nuevos proveedores

Uno de los principales objetivos de la estrategia provincial consiste en utilizar la experiencia de las empresas santafesinas que ya consiguieron ingresar a estas cadenas de suministro como plataforma para ampliar la participación del resto del entramado productivo.

Rafaela y su región cuentan con compañías que desde hace tiempo abastecen al sector petrolero y energético. Para Bonetto, esos antecedentes no solamente demuestran la capacidad industrial existente, sino que además permiten posicionar a Santa Fe frente a provincias donde se concentran las grandes inversiones.

El funcionario sostuvo que la presencia santafesina en estos mercados es consecuencia de años de desarrollo empresarial, incorporación tecnológica y construcción de vínculos comerciales. «Santa Fe tiene un montón de empresas que tienen una importancia muy fuerte en todo lo que tiene que ver con la cadena de valor de la minería, del petróleo y el gas», señaló.

Sobre esa base, la Provincia pretende multiplicar proveedores. La apuesta contempla acercar información sobre las necesidades de los proyectos, generar contactos comerciales, promover rondas de negocios y acompañar a las firmas que necesitan adecuar sus procesos para cumplir con los requisitos exigidos por grandes operadoras. «Nosotros apuntamos a que Santa Fe sea la provincia con más fuerza, con más tracción de empresariado industrial y de servicios en todo el cordón de la Cordillera de los Andes», planteó Bonetto.

Una oportunidad que exige inversión y competitividad

El crecimiento de los proyectos energéticos y mineros no supone un ingreso automático para cualquier empresa interesada. Ese fue uno de los principales mensajes que Bonetto llevó al encuentro realizado en Rafaela, especialmente teniendo en cuenta la presencia de empresarios que comenzaban a explorar por primera vez estos mercados. «Hay una creencia de que vamos a ir a Vaca Muerta, que uno levanta el teléfono, llama a Vaca Muerta y vende, o llama a una minera y vende. La realidad es distinta», advirtió.

Ingresar a estas cadenas implica afrontar procesos comerciales largos, viajar hacia las zonas donde se desarrollan los proyectos, establecer relaciones con compradores, adaptar productos y servicios y, en muchos casos, depender de contar con certificaciones específicas. A eso se suma un escenario de fuerte competencia. Para Bonetto, las compañías santafesinas tendrán que competir tanto contra proveedores de otras regiones argentinas como frente a alternativas del exterior.
Por ese motivo, destacó como condiciones centrales la eficiencia, la calidad, las certificaciones y la decisión empresarial de sostener el proceso comercial en el tiempo. «Hay muchas posibilidades de desarrollo, tanto en la minería como en el petróleo y el gas, pero requiere esfuerzo, eficiencia, certificación de normas y después un esfuerzo personal de cada uno de los industriales o empresarios para tratar de desarrollar su negocio», afirmó.

El CCIRR fue el lugar del encuentro. // Fotografía: D. Camusso

Proyectos de largo plazo y grandes inversiones

Otro de los elementos que alimenta las expectativas empresariales es el horizonte temporal de los proyectos. Bonetto sostuvo que tanto el desarrollo petrolero y gasífero como, especialmente, la minería plantean ciclos de inversión que pueden extenderse durante décadas. En ese marco destacó la influencia del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La normativa nacional establece, para los proyectos adheridos, estabilidad tributaria, aduanera, cambiaria y regulatoria durante 30 años desde su adhesión, además de contemplar sectores como minería, energía, petróleo y gas.

Desde la perspectiva del funcionario provincial, ese marco contribuyó a acelerar proyectos que representan una oportunidad para proveedores industriales. Al mismo tiempo, planteó que debería existir una mayor consideración hacia la participación de la industria argentina frente a la competencia extranjera. «Yo particularmente creo que habría que tener un poco más de consideración con la industria local o con el empresariado local», expresó.

La propia legislación del RIGI incluye entre sus objetivos el desarrollo de cadenas productivas locales asociadas a las inversiones comprendidas por el régimen.

Convertir capacidad industrial en negocios

Para Santa Fe, el desafío pasa ahora por transformar una ventaja industrial histórica en contratos concretos. La Provincia busca apoyarse en empresas que ya demostraron capacidad para abastecer sectores complejos y utilizar ese recorrido como referencia para firmas metalúrgicas, metalmecánicas, tecnológicas y de servicios que todavía no participaron de estas cadenas.
Bonetto destacó particularmente una característica que, a su entender, distingue a buena parte del empresariado santafesino y es su capacidad de involucrarse directamente en la resolución de los problemas de sus clientes. «El santafesino se va, agarra la chata y hace 20 horas para llegar a la montaña, arriba de todo, a un campamento de 4.000 metros, para solucionar un problema», graficó.

Más allá de la expresión utilizada por el funcionario, detrás de esa idea aparece uno de los ejes centrales de la estrategia provincial y es complementar la capacidad tecnológica instalada con cercanía comercial, capacidad de respuesta y adaptación a las condiciones particulares de cada proyecto.

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