El “Sueño Celeste” reúne ilusiones que trascienden fronteras

Con representantes de 18 provincias argentinas y delegaciones de Paraguay y Uruguay, el certamen volvió a convertir a la ciudad en un punto de encuentro donde el fútbol, las familias y los sueños atraviesan los límites geográficos.

En la tarde de este jueves, la pelota comenzó a rodar en la 29ª edición del “Sueño Celeste”, el tradicional torneo organizado por Atlético de Rafaela, y con ella también se pusieron en marcha miles de ilusiones. En el predio “Tito” Bartomioli, el fútbol volvió a convertirse en un punto de encuentro capaz de unir chicos, familias y clubes de distintos rincones del país y, una vez más, también de cruzar fronteras.

El cielo nublado y el fresco de la jornada no pudieron apagar las sonrisas. En las 24 canchas del predio se vivió una primera jornada cargada de risas, nervios, abrazos y nuevas experiencias para los pequeños protagonistas, que comenzaron a disfrutar de una competencia que se extenderá hasta el próximo lunes.

Más de 370 equipos y alrededor de 7.000 chicos forman parte de esta edición, con representantes de 18 provincias argentinas y una destacada presencia internacional que vuelve a darle al “Sueño Celeste” una dimensión que excede largamente lo deportivo.


Entre las delegaciones extranjeras se encuentra Olimpia de Paraguay, uno de los gigantes del fútbol sudamericano. El “Decano” recorrió nada menos que 956 kilómetros para llegar a Rafaela con chicos de las categorías 2014, 2015, 2016 y 2018, acompañados por numerosos familiares que también decidieron ser parte de esta aventura.

Uruguay también dice presente con Nacional, Rentistas y Danubio, completando una participación internacional que ratifica el crecimiento y el prestigio que el torneo supo construir a lo largo de los años.

Una bandera paraguaya entre las ilusiones

La categoría 2015 de Olimpia tuvo este jueves su estreno frente a Peñarol de Rafaela, en la cancha N° 9. El partido terminó 1 a 1, después de un encuentro intenso y disputado, con un empate que llegó sobre la hora para los paraguayos.

El tiro libre ejecutado por Maxi López se desvió en una pierna y descolocó al pequeño arquero de la “V” azulada. El festejo fue inmediato. Los chicos de Olimpia celebraron con entusiasmo, mientras detrás del tejido sus familias acompañaban cada jugada y hacían flamear orgullosamente las banderas de Paraguay y del club.

Fue apenas un partido de un torneo enorme, pero también una postal perfecta de lo que representa el “Sueño Celeste”: chicos que llegan desde cientos de kilómetros de distancia para jugar, competir, hacer amigos y llevarse recuerdos que seguramente permanecerán mucho tiempo después de que la pelota deje de rodar.

“Nos gusta la jerarquía que se le da al torneo”, contó Ayrton Recalde, entrenador principal de la categoría 2015, quien comparte la conducción con Alejandro Lloret, también coordinador general.

El técnico paraguayo destacó especialmente el nivel futbolístico del certamen. “La competitividad es muy interesante. Es el torneo más competitivo en el que nos tocó participar. Eso es lo que nos pone contentos y nos motiva a poder venir acá”, señaló.

El viaje, sin embargo, tuvo sus dificultades. La delegación sufrió varios contratiempos y llegó a Rafaela con unas seis horas de retraso. “Un poquito más de descanso nos hubiese venido bien”, reconoció Recalde, quien explicó que los chicos llegaron con algo de nervios y ansiedad al debut frente al equipo de barrio Villa Rosas.

Pero una vez que la pelota comenzó a rodar, todo fue mejorando. “De a poco se fueron acomodando y por eso pudimos empatar el partido”, contó el entrenador, convencido de que sus jugadores pueden ofrecer todavía mucho más a medida que avance el certamen.

Porque para Olimpia, el resultado es apenas una parte de la experiencia. “Los chicos vienen a competir y a compartir. La gente de Argentina siempre nos recibe muy cálidamente, eso también nos da tranquilidad y es muy lindo. En experiencia nos llevamos muchísimo, tanto en lo personal como en lo futbolístico, y nos gusta mucho estar acá”, explicó.

No es la primera vez que el club paraguayo participa de este tipo de experiencias en nuestro país. En 2024 fueron campeones en un torneo disputado en Córdoba y cuentan con distintos grupos que viajan durante el año para sumar competencia y formar a sus jóvenes futbolistas. En diciembre, además, tienen previsto participar de otro certamen en Santa Fe con su equipo principal.

Y Rafaela ya se convirtió en un destino conocido. “Este es mi segundo año consecutivo que visito la ciudad. El año pasado llegamos a la final y perdimos contra Colón 1 a 0”, recordó Recalde.

También hubo palabras de afecto para la ciudad. “Es hermosa, me encanta. Ya estamos acostumbrados a venir acá y que el clima sea así. La ciudad es muy linda y nos gusta cómo nos tratan”, expresó.

Un fin de semana para soñar

Desde ayer, la actividad se multiplicó. La jornada comenzó bien temprano y se extendió hasta la noche, con miles de chicos disfrutando del fútbol en las 24 canchas del predio “Tito” Bartomioli. Horarios que se repetirán durante este fin de semana y hasta el lunes, que se realizarán las correspondientes premiaciones a los campeones.

Las categorías 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019 y 2020/21 serán las grandes protagonistas de una fiesta que volverá a transformar a Rafaela en una enorme ciudad futbolera.

Pero el “Sueño Celeste” es mucho más que una competencia. Es el viaje que empieza mucho antes de llegar a Rafaela, las familias que preparan bolsos, las horas de ruta, las camisetas que cruzan fronteras, los abrazos después de cada gol y las lágrimas que también forman parte del aprendizaje.

Es Olimpia llegando desde Paraguay después de 956 kilómetros. Es una bandera extranjera flameando detrás de un alambrado. Es un chico que conoce a otro que vive a cientos o miles de kilómetros y descubre que, aunque hablen distinto o vistan otra camiseta, comparten exactamente la misma pasión cuando tienen una pelota delante.

Por eso, una vez más, el “Sueño Celeste” reúne ilusiones que trascienden fronteras. Y durante estos días, Rafaela será el escenario donde miles de chicos tendrán la posibilidad de descubrir que el fútbol también puede ser un idioma universal.

Lo tomamos como una vivencia personal para los chicos

Una nueva edición y, más allá de los resultados que se definirán durante el fin de semana, en Atlético entienden al tradicional torneo infantil como una experiencia que trasciende lo estrictamente deportivo.

El clima acompañó parcialmente durante las primeras jornadas, aunque no logró quitarles protagonismo a los pequeños futbolistas.

«El tiempo acompaña a medias, pero ver a los chicos divertirse y tan contentos, es para agradecer por la presencia de tantos niños y tantos clubes que nos visitan todos los años.», señaló Julio Rodríguez, coordinador de fútbol infantil de Atlético de Rafaela.

Una de las particularidades del «Sueño Celeste» es que Atlético busca que todos sus chicos tengan la posibilidad de participar.
«Es un torneo que lo usamos para que compitan todos los chicos. Después tenemos torneos en el año que son íntegramente competitivos, acá hacemos participar a todos los chicos. Desde la 2014 hasta la 2021 tres equipos en cada categoría, salvo la 19 que tiene dos.»

La premisa es que el torneo sea una oportunidad para que los chicos puedan compartir con sus compañeros y enfrentarse a rivales a los que habitualmente no encuentran en las competencias locales.

«Nosotros al Sueño Celeste lo tomamos como una vivencia personal para el chico. Que disfrute con sus compañeros, muchos chicos alojan a otros en sus casas. Más que la parte deportiva, le damos mucha prioridad a la parte recreativa, que compita con rivales distintos y que se diviertan.»

El vínculo de los jugadores de Atlético con el torneo es otro de los aspectos que Rodríguez destaca. Para los chicos de la institución, el «Sueño Celeste» tiene un significado especial por tratarse de un evento que sienten como propio.
«Ellos lo viven con orgullo porque es su torneo y así lo defienden también, son muy buenos anfitriones. La mayoría tiene a muchos familiares dentro del predio colaborando, entonces el chico arranca a la mañana temprano y está todo el día adentro, es algo que genera sentido de pertenencia y es algo a lo que apuntamos.»
El torneo trascienda las canchas y se convierta en una experiencia de toda la institución.
Esta edición también tiene un significado particular para Rodríguez. Después de haber participado en distintas funciones a lo largo de los años, esta vez le toca vivir el «Sueño Celeste» desde la coordinación del fútbol infantil.
«Este año me toca desde otro lugar, es la primera vez que lo vivo como coordinador del fútbol infantil. Anteriormente estuve como colaborador y desde distintas partes de la organización o como profe. Lo disfruto mucho, colaborando en lo que se puede y transmitiendo la historia y los valores del torneo. Es un punto de encuentro con muchos profes que hace más de 20 años que nos cruzamos.»

Lo más leído de la semana

Paravano: «‘Tete’ nos manifestó que le daba vergüenza lo ocurrido»

El presidente de Atlético de Rafaela, Francisco Paravano, se...

Buscan al dueño de un perro pitbull encontrado en la vía pública

La Unidad Regional V solicita la colaboración de la...

Más de esta sección