El Hospital Regional «Dr. Jaime Ferré» atraviesa una nueva etapa institucional. A pocos meses de la puesta en funcionamiento del nuevo edificio, el Gobierno de Santa Fe oficializó el traspaso del efector desde el régimen de los Servicios para la Atención Médica de la Comunidad (SAMCo) hacia el sistema de Hospitales Descentralizados previsto en la Ley Provincial Nº 10.608. Esta decisión fue adoptada por el gobernador Maximiliano Pullaro y la ministra de Salud, Silvia Ciancio.
Para el secretario de Tercer Nivel de Atención del Ministerio de Salud, César Pauloni, la decisión no constituye un simple cambio administrativo, sino la consolidación de una transformación sanitaria que comenzó con la construcción del nuevo hospital y que posiciona a Rafaela como uno de los principales centros asistenciales del oeste santafesino.
«El cambio normativo fue pensado desde el primer momento en que se proyectó la migración al nuevo hospital. La Ley SAMCo había quedado corta para dar respuesta a un hospital de esta complejidad», sostuvo el funcionario en una entrevista a Diario CASTELLANOS.
Una estructura acorde a un hospital de alta complejidad
Pauloni explicó que el cambio jurídico acompaña una transformación mucho más profunda del sistema sanitario local.
El nuevo hospital pasó de contar con aproximadamente 8.000 metros cuadrados de superficie a casi 22.000 metros cuadrados, incrementó su capacidad hasta alcanzar 170 camas de internación y sumó equipamiento biomédico de última generación, lo que modificó por completo el perfil asistencial del efector.
Al respecto Pauloni señaló que «se fortaleció el hospital desde dos aspectos: el asistencial, con un edificio y una complejidad mucho mayores, y el jurídico-administrativo, con una estructura acorde a ese crecimiento».
Según explicó, el objetivo de la descentralización es otorgar mayor autonomía para agilizar procesos administrativos y desburocratizar la gestión cotidiana, siempre bajo los lineamientos técnicos y sanitarios del Ministerio de Salud.
Más capacidad de resolución y menos derivaciones
Uno de los principales efectos del crecimiento del hospital ya comienza a reflejarse en la atención de los pacientes.
Pauloni aseguró que actualmente disminuyeron las derivaciones hacia la ciudad de Santa Fe gracias a la incorporación de nuevas prestaciones y equipamiento que antes no existían en Rafaela.
Entre las principales incorporaciones mencionó el resonador magnético de alto campo, nuevos tomógrafos, mamógrafo, siete ecógrafos, salas de estudios contrastados, torres de videolaparoscopía y mayor capacidad en las áreas de terapia intensiva de adultos y pediatría.
«Hoy realizamos estudios que antes requerían derivaciones y hemos incrementado considerablemente la cantidad de tomografías, resonancias y procedimientos quirúrgicos», destacó el funcionario.
No obstante, aclaró que continuarán existiendo derivaciones para prácticas altamente especializadas que, por razones de volumen y complejidad, permanecen concentradas en hospitales de referencia como Cullen, Iturraspe o Alassia, en la ciudad de Santa Fe.
Más profesionales y capacitación permanente
El incremento en la complejidad también obligó a reforzar el plantel de trabajadores.
Pauloni indicó que fue necesario incorporar profesionales especializados para operar el nuevo equipamiento biomédico y fortalecer áreas críticas como diagnóstico por imágenes, cirugía y cuidados intensivos.
Paralelamente, se desarrolló un amplio programa de capacitación destinado tanto al personal incorporado como a los equipos que ya integraban el hospital.
«El nuevo edificio y la tecnología requirieron un proceso permanente de formación y adaptación. Hoy entendemos que el personal logró responder muy bien a ese desafío», sostuvo.
Cambios en la conducción
El nuevo régimen también modifica la organización institucional del hospital.
El tradicional Consejo SAMCo será reemplazado por un Consejo de Administración integrado por representantes de distintos sectores vinculados al funcionamiento del efector.
Además, se mantendrá la actual conducción ejecutiva, incorporando una estructura con una Dirección General y dos Subdirecciones: una destinada al funcionamiento del nuevo edificio y otra responsable del anexo ambulatorio que continúa funcionando sobre calle Lisandro de la Torre.
Según precisó Pauloni, esta organización responde a la necesidad de administrar dos establecimientos que hoy integran una misma red de atención.
Consultado sobre las versiones que vinculaban el cambio con una menor participación municipal, el funcionario descartó esa interpretación.
Asimismo explicó que la modificación responde exclusivamente al nuevo marco legal y aclaró que el vínculo cotidiano entre el hospital y la Municipalidad continuará siendo el mismo.
«La articulación con los gobiernos locales sigue siendo permanente. Lo único que cambia es que la responsabilidad institucional y administrativa pasa a depender íntegramente de la Provincia», señaló.
Un proceso todavía en consolidación
Finalmente, Pauloni sostuvo que la puesta en funcionamiento del nuevo hospital aún atraviesa una etapa de consolidación.
Además del funcionamiento pleno del edificio principal, el Ministerio trabaja en la reorganización del antiguo hospital, que continuará operando como anexo ambulatorio con consultorios externos y prestaciones de menor complejidad.
«Estamos convencidos de que este proceso seguirá fortaleciendo la capacidad de respuesta para Rafaela y toda la región. El objetivo es consolidar una red sanitaria más eficiente, con mayor autonomía y con mejores respuestas para los pacientes», concluyó.



