Luego del grave hecho de violencia ocurrido en el ingreso de la Escuela N.º 1136 Paul Harris de Rafaela, donde un hombre fue apuñalado por dos agresores que lo perseguían desde el exterior del establecimiento, las autoridades educativas trabajan en la contención de docentes, alumnos y familias, con la intención de retomar las clases cuanto antes.
La delegada de la Regional III de Educación, María Laura López, brindó precisiones sobre lo sucedido y destacó que se trató de un conflicto ajeno a la institución que terminó desarrollándose en el hall de ingreso de la escuela.
«Es un hecho de violencia que ocurre fuera del establecimiento educativo, con la particularidad de que estas personas terminan en el hall de ingreso del establecimiento educativo», explicó en diálogo con Javier Colombo en Red Urbana para REC Rafaela 92.1.
Durante el episodio, una docente resultó lesionada al intentar proteger a la comunidad educativa. «Una docente, en un modo muy valiente, trata de acercarse a la reja para intentar cerrar. En eso le dan un empujón bastante fuerte y se golpea la mano contra la reja», relató López.
La funcionaria también destacó la reacción del personal escolar frente a la emergencia. «En tres minutos la cantidad de llamados en el orden correspondiente que hizo la directora, la vicedirectora, asistentes escolares y todo el personal de la comunidad educativa es para destacar», afirmó.
Acompañamiento y seguridad para volver a la normalidad
Tras el ataque, el Ministerio de Educación suspendió las actividades para generar espacios de escucha y contención. «Hubo una suspensión general de clases para hacer una pausa, para poder sentarnos a expresar también lo que sentimos, porque no deja de ser un hecho de violencia que llega a la escuela», señaló.
Además, se reforzó la coordinación con las fuerzas de seguridad. Según explicó López, habrá controles policiales en los horarios de ingreso y salida, además de un seguimiento especial por parte del sistema 911 ante cualquier incidente que pudiera registrarse en la zona.
La Regional III mantuvo reuniones con docentes y familias para informar lo ocurrido y trabajar en el regreso a las aulas. López sostuvo que el objetivo es que los estudiantes recuperen cuanto antes su actividad habitual. «Mi intención es que los chicos no pierdan más de dos días de clase. Es importante que asistan, que no pierdan su continuidad pedagógica y que sepan que la escuela sigue siendo un espacio seguro», expresó.
En ese sentido, insistió en evitar que la institución quede asociada a situaciones de inseguridad. «No es una escuela de peligro. Es una escuela donde sucedió un hecho de violencia que tiene que ver con algo exterior, pero desde adentro seguimos trabajando», concluyó.



