El secretario general del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, Sergio Aladio, realizó un fuerte diagnóstico sobre la situación actual del transporte de cargas en la provincia y el país, y puso el foco en el deterioro de las rutas, la inseguridad y el aumento de los costos logísticos, factores que —según sostuvo— están afectando de manera directa tanto a los trabajadores como al sistema productivo.
«Santa Fe es una provincia estratégica porque conecta producción, industria, puertos y consumo. Cuando el camión se frena, no se frena solamente un sector: se frena la economía real», afirmó.
Aladio remarcó que la provincia ocupa un lugar central en el entramado logístico nacional debido al movimiento permanente de mercaderías hacia el cordón agroexportador y los principales centros de consumo del país. Sin embargo, advirtió que la infraestructura vial no acompaña el crecimiento del sistema productivo y que el deterioro de las rutas genera consecuencias cada vez más graves.
Rutas deterioradas y reclamos históricos
Uno de los ejes centrales del planteo del titular del gremio camionero fue el estado de las rutas nacionales y provinciales utilizadas diariamente por miles de transportistas.
Según explicó, el sindicato viene reclamando desde hace años intervenciones urgentes en corredores productivos claves y accesos portuarios que hoy presentan serias deficiencias estructurales.
«Santa Fe necesita obras urgentes en corredores productivos, accesos a puertos, rutas provinciales y, sobre todo, nacionales», sostuvo.
En ese sentido, mencionó proyectos vinculados a las rutas 18 y 14 y a los ingresos del cordón industrial agroexportador, donde se busca mejorar la capacidad vial y la seguridad para los camiones que circulan hacia el Gran Rosario.
No obstante, advirtió que la situación más crítica sigue estando en varias rutas nacionales que atraviesan la provincia y concentran un intenso tránsito pesado.
«Necesitamos intervenciones urgentes en rutas nacionales como la 11, la 34, la 33, la 9 y la 8. Como decimos los camioneros: las rutas no se arreglan y los muertos los seguimos poniendo nosotros», expresó con crudeza.
Para Aladio, la falta de inversión en infraestructura no solo impacta en la competitividad logística, sino también en la seguridad vial y en las condiciones laborales de los choferes.
«El camionero trabaja muchas veces en condiciones muy difíciles, recorriendo rutas destruidas, con falta de iluminación, banquinas deterioradas y una circulación cada vez más compleja. Eso termina afectando la vida cotidiana de miles de trabajadores», indicó.
Costos en alza y actividad resentida
Otro de los puntos abordados por el dirigente fue el fuerte aumento de los costos operativos del transporte.
Aunque reconoció que la inflación general mostró cierta desaceleración, afirmó que el sector continúa muy golpeado, especialmente por el valor del combustible.
«En abril de 2026 el rubro transporte fue el que más subió dentro del IPC, con un 4,4%. Además, las cámaras del transporte, inclusive la de Rafaela, registraron aumentos de costos del 2,08% en enero, 2,28% en febrero, 10,15% en marzo y 2,42% en abril. El gasoil sigue siendo el corazón del problema», explicó.
El secretario general de Camioneros señaló que este escenario repercute directamente en la actividad y también en las negociaciones salariales.
«Las paritarias permiten defender el ingreso, pero estamos corriendo detrás de una economía que cambia todos los meses», manifestó.
Asimismo, cuestionó que muchas veces los acuerdos nacionales no contemplan la realidad de los trabajadores del interior del país.
«Los trabajadores del interior quedamos atados a acuerdos que se firman en Buenos Aires y que muchas veces están alejados de la realidad que vivimos en las provincias», remarcó.
Preocupación por el empleo y la producción
En otro tramo de la entrevista, Aladio vinculó la caída del consumo y la apertura económica con una menor actividad en el transporte de cargas.
«Si cae el consumo, cae el movimiento de mercadería. Y si se abre la economía sin cuidar la producción nacional, también se resiente el trabajo argentino», sostuvo.
Si bien aclaró que el gremio no está en contra de la competencia, planteó que el problema aparece cuando el trabajador y las pequeñas empresas quedan en desventaja.
«No estamos contra competir; estamos contra competir con las manos atadas y con el trabajador y el empresario pyme pagando la cuenta», afirmó.
En ese contexto, reconoció que existe preocupación en el sector por posibles suspensiones, pérdida de puestos laborales y deterioro de las condiciones de trabajo.
«Cuando baja la actividad aparecen la informalidad, la presión sobre las condiciones laborales y el temor al despido. El sindicato trata de estar antes del conflicto y no después», indicó.
Finalmente, insistió en la necesidad de sostener una agenda de diálogo institucional con todos los niveles del Estado para avanzar en soluciones concretas.
«Nosotros no discutimos por una foto. Discutimos por rutas, seguridad, controles, empleo, logística y condiciones dignas para los trabajadores», concluyó.
La obra social y un sistema cada vez más exigido
Durante la entrevista, Sergio Aladio también se refirió a la situación de la obra social del gremio y reconoció que el sistema atraviesa un momento de fuerte presión económica debido al aumento constante de medicamentos, insumos y prestaciones médicas. «La obra social cumple un rol central, pero el sistema está bastante tensionado por los aumentos de medicamentos, insumos y prestaciones», explicó.
En ese marco, sostuvo que la prioridad del sindicato es sostener los servicios y garantizar la atención de los afiliados y sus familias pese al complejo contexto económico. «La salud del trabajador y de su familia no puede depender del humor del mercado», afirmó.
Además, destacó el trabajo cotidiano que realizan los equipos de salud y el personal administrativo para mantener el funcionamiento del sistema. «Todos los días nuestros equipos de trabajo y el personal dan lo mejor de sí para el bienestar de la familia camionera», concluyó.



