La reactivación del Gasoducto Regional Centro II (GRCII) traerá consigo un desafío de infraestructura sin precedentes para el ejido urbano local. Tras el encuentro mantenido ayer por la tarde entre las autoridades de Litoralgas y el Ejecutivo local, se reveló que Rafaela necesitará el tendido de más de 200 kilómetros de redes secundarias para lograr la cobertura total de sus barrios.
La magnitud de la obra obligará a un trabajo articulado y progresivo. Sin embargo, la gran novedad técnica y logística radica en que los tiempos se acortarán de manera significativa: el tendido de las redes domiciliarias y la construcción del gasoducto troncal de alta presión se podrán ejecutar en forma simultánea.
Obras en paralelo y soluciones inmediatas
El CEO de Litoralgas, Dante Dell’Elce, explicó que no es necesario esperar los 18 meses que demandará la finalización del gasoducto principal (que une Recreo con Sunchales) para comenzar a trabajar en las calles de la ciudad. «Se puede ir pensando en obras en paralelo. Es algo que comenzamos a hablar con el intendente Viotti. El diseño de este plan requiere un cierto ordenamiento coordinado desde la Intendencia, pero de nuestro lado aportaremos toda la visión técnica conveniente para acelerarlo», afirmó el directivo.
Esta simultaneidad permitirá que, a medida que el caño troncal avance en la región, la ciudad ya vaya preparando el terreno en los barrios que hoy carecen del servicio. De hecho, Dell’Elce anticipó que antes de que termine el año ya se verán las primeras mejoras gracias a la adecuación de dos estaciones reguladoras de presión ya existentes en Rafaela, lo que destrabará conexiones históricamente frenadas por falta de capacidad, como la del Club Independiente.
El desafío del financiamiento
Al no formar parte del contrato principal del gasoducto; cuya inversión obligatoria de 13 millones de dólares restantes corre al 100% por cuenta de Litoralgas; el masivo tendido de los 200 kilómetros de cañerías secundarias y las conexiones internas de cada vivienda requerirán de ingeniería financiera externa.
En ese sentido, desde la distribuidora señalaron que ya se iniciaron gestiones conjuntas para que el proyecto sea viable en el corto plazo. «Todo lo que es el desarrollo de redes va a tener que tener un financiamiento, tal vez con algún tipo de estructura que el Municipio pueda organizar. De nuestro lado, estamos tratando de contactar a instituciones financieras que puedan tener interés en financiar eso. Es algo que hay que desarrollar en conjunto con la ciudad en los próximos meses», detalló el CEO.
Con las cartas sobre la mesa y el compromiso de conformar una mesa técnica de trabajo de manera inmediata, Rafaela se prepara para diseñar la red que transformará su matriz energética, sabiendo que el futuro del gas natural para los vecinos ya se empieza a construir casa adentro.



