A partir de este 15 de abril, la prohibición de los lavacoches en la Zona de Estacionamiento Controlado (ZEC) no solo cuenta con el impulso oficial, sino también con el firme aval del sector comercial. En diálogo con Diario CASTELLANOS, el presidente del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), Gabriel Corrado, analizó el impacto de la normativa y la actualidad del área central.
Un reclamo histórico
Para Corrado, la decisión del intendente Leonardo Viotti responde a una situación que ya había alcanzado un límite. «Es una medida alentadora por el abordaje político que se le ha dado a esta problemática de larga data. En algún punto, esto ya no se sostenía más en todo el microcentro», afirmó el dirigente, recordando que encuestas previas de la institución ya reflejaban el malestar de los comerciantes por la presencia de lavacoches.
Asimismo, destacó que el plan no se limita únicamente a la prohibición, sino que incluye contención social y formación. «Se están abordando otras aristas, como la parte social y la salida laboral para estas personas, dándole contención a quienes están atravesados por alguna adicción», relató.
El futuro de la zona céntrica
Respecto a la posibilidad de que la actividad se traslade a otros sectores de la ciudad, Corrado coincidió con la visión municipal de que este es solo un «primer paso». «Entendemos que esto se tiene que sostener en el tiempo. Posteriormente tendrá que ampliarse para evitar que el problema simplemente se corra de lugar», señaló, mencionando además la expectativa por la ley provincial que brindará nuevas herramientas legales al poder de policía.
Veredas y consumo: la otra cara del centro
Otro de los temas de agenda para el sector son las obras de remodelación de veredas en el microcentro. A pesar de las dificultades lógicas que genera cualquier construcción, Corrado expresó que existe una «conformidad general» entre los propietarios. «Se está trabajando de manera ordenada y prolija con los pasillos hacia los locales. Esperamos que se cumpla con los tiempos estipulados para septiembre», señaló.
Sin embargo, el presidente del CCIRR no ocultó su preocupación por el contexto económico nacional. Al ser consultado sobre si las obras afectan las ventas, fue tajante: «Lo que afecta precisamente no es la obra, sino la caída del poder adquisitivo y del consumo».
En ese sentido, concluyó abogando por herramientas financieras que alivien la situación: «La baja de la tasa de crédito para permitir la venta en cuotas sería sumamente valiosa para reactivar el consumo en este momento tan complejo para la actividad comercial e industrial».



