El Senado de la Nación aprobó este jueves a la madrugada la reforma laboral impulsada por el Gobierno, con 42 votos a favor y 30 en contra, en una sesión que se extendió por más de 15 horas y derivó en la media sanción del proyecto, que ahora será tratado en la Cámara de Diputados.
La iniciativa, promovida por el presidente de la Nación y su gabinete, busca redefinir aspectos centrales del régimen laboral argentino con el argumento de modernizar las relaciones de trabajo y reducir la litigiosidad, e incluye instrumentos como la creación de un Fondo de Asistencia Laboral para indemnizaciones, un banco de horas, la simplificación de registros laborales y mayores límites al derecho de huelga en servicios esenciales.
Pero lejos de esa lectura oficial, Andrés Brarda, abogado laboralista y secretario general del Consejo Consultivo del Partido Justicialista del Departamento Castellanos, calificó la reforma como una retrocesión en derechos laborales y un aumento del poder del empleador sobre el trabajador.
“El proyecto no tiene nada de moderno”, dijo Brarda, al considerar que vulnera derechos conquistados en décadas de lucha sindical, como la jornada laboral de 8 horas o los mecanismos de protección frente a despidos. Señaló que figuras como el banco de horas terminan por desregular la jornada laboral y precarizar la vida del trabajador, pues facilitan modificaciones unilaterales de la organización del trabajo y de la remuneración.
En su análisis, el dirigente explicó que el Fondo de Asistencia Laboral, promovido como herramienta para facilitar indemnizaciones, se financiaría con recursos que hoy ingresan a las cajas previsionales, lo que —según alertó— podría debilitar el sistema de seguridad social y reducir ingresos para jubilaciones.
Brarda también cuestionó la asimetría de poder entre empleadores y trabajadores, al subrayar que la reforma fortalece al primero en la negociación individual, pese a que el trabajador carece de una posición comparable para oponerse a cambios en la jornada o condiciones de empleo.
El abogado concluyó advirtiendo que la reforma laboral, tal como está planteada, no solo afecta las condiciones laborales sino también temas vinculados a la salud pública, como la precarización de las obras sociales, que impacta en la sobrecarga del sistema público de salud.
Con estas declaraciones, Brarda plantea una visión crítica a la reforma aprobada en el Senado, anticipando un debate aún más intenso cuando el proyecto llegue a la Cámara de Diputados y continúe la discusión pública y política sobre su alcance e impacto.



