Por Nicolas Bordón- Los Juegos Suramericanos ODESUR 2026 se perfilan como uno de los eventos de mayor impacto turístico, económico y simbólico en la historia reciente de la provincia de Santa Fe. Durante los 14 días de competencia, se espera un movimiento económico total estimado en 402 mil millones de pesos, contemplando alojamiento, gastronomía, transporte, recreación y consumos asociados.
En ese mapa de sedes, Rafaela ocupa un lugar estratégico. Según datos oficiales, el impacto económico directo para la ciudad se proyecta en 28.140 millones de pesos, una cifra que refleja la magnitud del evento y la centralidad que tendrá dentro de la dinámica regional que unirán Rosario, Santa Fe y la región centro-oeste de la provincia.
Rafaela en el centro del movimiento turístico
En diálogo con CASTELLANOS, la secretaria de Turismo de la provincia, Marcela Aeberhard, subrayó que ODESUR 2026 «representa uno de los eventos de mayor impacto turístico y económico que haya recibido la provincia», y remarcó que las ciudades sede ya se preparan para una ocupación promedio del 97% en alojamientos, tanto hoteleros como temporarios, incluso en un radio de hasta 50 kilómetros.
En el caso puntual de Rafaela, el impacto económico se distribuye en 3.290 millones de pesos en alojamiento, 12.950 millones en gastos de turistas pernoctantes y 11.900 millones en consumos de excursionistas y residentes no pernoctantes. «Estos números reflejan la magnitud del evento y el rol estratégico que tendrá Rafaela dentro de una dinámica turística y económica de gran escala», afirmó Aeberhard.
Consultada sobre el perfil de Rafaela como destino, Aeberhard destacó que los Juegos representan una oportunidad para ampliar la mirada tradicional del turismo. «Rafaela no es un destino turístico clásico, pero sí una ciudad con una identidad productiva, cultural y comunitaria muy fuerte», señaló.
La funcionaria puso en valor la historia ligada al agro, la industria y la innovación; la presencia de museos y espacios históricos; una gastronomía asociada a la cuenca lechera y una agenda cultural activa durante todo el año. En ese marco, destacó el trabajo articulado entre la ciudad, las localidades cercanas y la Asociación Visit Castellanos, para desarrollar productos turísticos con identidad territorial.
El legado que queda después de los Juegos
Uno de los conceptos centrales que atraviesa la planificación de ODESUR 2026 es el del legado, tanto material como simbólico. En Rafaela, las obras previstas incluyen el Microestadio del Distrito Joven, el velódromo para ciclismo, el área deportiva para BMX y skate en el Parque Regional y la Villa Suramericana, que alojará a unos 500 deportistas.
«Estas inversiones amplían la oferta de turismo deportivo y de eventos, y posicionan a la provincia como un territorio preparado para albergar competencias nacionales e internacionales», explicó Aeberhard, al tiempo que remarcó que ciudades intermedias como Rafaela ganan protagonismo dentro del mapa turístico santafesino.
Más allá de 2026
Desde la Secretaría de Turismo provincial sostienen que ODESUR no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia que busca consolidar a Santa Fe como epicentro de grandes eventos deportivos, culturales y académicos. La infraestructura, la capacidad organizativa y la visibilidad internacional que dejan los Juegos abren nuevas oportunidades de desarrollo a mediano y largo plazo.
Para Rafaela, el desafío será capitalizar ese impulso. La ciudad no solo será escenario de competencias internacionales, sino también protagonista de un proceso que combina obra pública, turismo, identidad y proyección regional. Un impacto que no se medirá solo en cifras, sino en el lugar que la ciudad logre consolidar en el escenario provincial y nacional después de que se apaguen las luces de ODESUR 2026.



