El pasado viernes por la mañana, en el Salón de Usos Múltiples del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región, se desarrolló la charla “Discapacidad y Trabajo”, una actividad que puso en agenda el valor de la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual en empresas y pymes de la ciudad. La iniciativa fue coordinada por el Centro de Día Kairós, institución con más de 20 años de trayectoria en la atención, acompañamiento y rehabilitación de personas con y sin discapacidad.
La exposición estuvo a cargo de la licenciada Melina Toni, coordinadora del Centro de Día con orientación ocupacional, quien repasó las experiencias de pasantías que vienen llevando adelante junto a empresas locales. Además, hizo hincapié en los desafíos legales y sociales que aún persisten para garantizar un acceso real al mundo laboral de los jóvenes con discapacidad.
“Fuimos convocados por el Centro Comercial a dar esta charla de Discapacidad y Trabajo. Desde Kairós venimos trabajando hace más de 13 años con la inclusión laboral de jóvenes de Rafaela y la región, capacitándolos no solo en habilidades técnicas, sino también en aspectos sociales y de la vida diaria. Para ellos, tener un espacio donde pueden socializar con compañeros y sentirse parte de un equipo es fundamental”, destacó Toni.
Desde hace más de cuatro años, Kairós acompaña pasantías laborales en distintas empresas de la ciudad, incluyendo tanto firmas de gran escala como pymes. Estos programas se desarrollan bajo el formato de seis meses de práctica, con la participación activa de profesionales que acompañan al joven durante todo el proceso.
“El cambio que se genera es enorme, no solo en el joven que consigue su primer sueldo, abre una cuenta bancaria o viaja solo en colectivo, sino también en las empresas que se animan a dar el paso y descubren el valor que estas experiencias aportan al clima laboral”, subrayó la coordinadora.
La clave, según Toni, está en derribar mitos. Muchas veces las empresas tienen la iniciativa y el interés de incorporar a personas con discapacidad, pero no saben cómo hacerlo ni con qué herramientas legales cuentan. En ese sentido, el rol del equipo de Kairós es fundamental: son los profesionales quienes articulan con el sector privado y con los programas estatales para que la experiencia se concrete.
“Todas las experiencias que hemos tenido hasta ahora fueron muy gratificantes, y eso nos motiva a seguir sumando pasantías. Nuestro objetivo es que las empresas sepan que no están solas, que existe una institución que acompaña este proceso y que está abierta a generar nuevas oportunidades de inclusión”, añadió.
Una cuestión de derechos
El trabajo no es solo una fuente de ingresos, también es un espacio de desarrollo personal y social. Para los jóvenes con discapacidad intelectual, acceder a estas oportunidades significa ganar autonomía y autoestima.
“Nosotros incentivamos a que cada experiencia tenga impacto en la vida cotidiana del joven: desde manejar dinero hasta cumplir con horarios y normas de convivencia. Son aprendizajes que los preparan para la vida adulta, más allá del empleo en sí”, explicó Toni, emocionada al recordar los avances de muchos participantes.
Este enfoque integral es uno de los ejes de Kairós, que además de su Centro de Día cuenta con un espacio terapéutico de neurorehabilitación y un programa de integración escolar. De esta manera, la institución aborda la discapacidad desde distintas etapas y necesidades, siempre con la mira puesta en la inclusión.
Asimismo, Uno de los puntos más complejos que enfrenta el programa es el marco legal y administrativo. Si bien existen leyes de trabajo y programas de apoyo, aún no hay una normativa específica que regule de manera clara la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual.
“Esto genera dificultades burocráticas que a veces retrasan los procesos. Muchas de las pasantías que llevamos adelante se sostienen gracias a programas estatales y provinciales, pero sería ideal contar con un marco normativo más específico. De todas formas, cada experiencia que logramos nos demuestra que vale la pena insistir”, sostuvo la licenciada.
La Emergencia en Discapacidad, la otra cara del debate
Durante la charla, Melina Toni también se refirió a este escenario más amplio. “Hoy hay una emergencia muy grande en discapacidad, que no solo afecta a los pagos a profesionales e instituciones, sino que pone en riesgo la continuidad de los servicios que reciben las personas. Muchas familias la están pasando muy mal y es urgente que el Estado encuentre soluciones”, expresó.
La coordinadora recordó que la discapacidad no es un tema ajeno ni distante: “Le puede pasar a cualquiera. Podés tener un hijo con discapacidad, sufrir un accidente o atravesar una enfermedad que te cambie la vida. Por eso es tan importante que se respeten los derechos y que no se recorten los apoyos que son esenciales”.
En Rafaela, distintas instituciones vinculadas a la discapacidad vienen acompañando las movilizaciones y reclamos a nivel nacional, buscando que la ley se cumpla y que los servicios no se vean interrumpidos.
“Lo más importante es que se hable del tema, que se visibilice. Cada pasantía es una semilla de cambio, y cada joven que logra insertarse en el mundo laboral demuestra que la inclusión no es un favor, sino un derecho”, concluyó Toni.



