La llegada del frío polar a Rafaela ha provocado una explosión en la demanda de garrafas y tubos de gas envasado, dejando al descubierto una preocupante situación de desabastecimiento. La falta de cumplimiento en las entregas por parte de las empresas distribuidoras está generando inconvenientes a miles de hogares, muchos de los cuales dependen exclusivamente de este recurso para calefaccionar, cocinar o calentar agua. Este escenario, que ya se percibe con fuerza en la ciudad, comienza a replicarse en todo el país.
Guillermo Tell, un reconocido comerciante local con más de 40 años de experiencia en la venta de gas envasado, describe la situación como «crítica» y que «con este frío explotó la venta de gas envasado. Hay un problema y es que no están entregando como debería, siempre hay algún problema», comentó Tell. Su negocio, que trabaja con dos importantes empresas como Extra Gas e YPF, se ve afectado por la constante falta de reposición. «Están trayendo por puchos, si uno tiene 150 te dan 50. Hacen lo que pueden, es tan grande la demanda que no se alcanza a reponer», explicó.
La escasez es tal que, según Tell, es «muy raro que nos quedemos sin, pero ayer por ejemplo no teníamos tubos, garrafas, siquiera de 15kg, nada». La incertidumbre sobre cuándo se normalizará la situación es total, ya que ni siquiera los propios distribuidores tienen certezas. «Ayer -por el martes- nos prometieron que a las 15:00 hs iban a contar con suministro, pero el camión a ellos recién les llegó a las 19:00 hs, así que recién tuvimos hoy -miércoles- bien temprano», relató. Los precios de las garrafas varían según la marca y la mezcla de gas: la de ExtraGas se consigue a $ 12.800, mientras que la de YPF asciende a $ 16.000.
¿Garrafas congeladas?: Un fenómeno preocupante
En los últimos días, numerosos vecinos han reportado situaciones particulares en sus hogares: tubos de gas que se congelan. Guillermo Tell confirmó que este fenómeno es posible y se debe a dos factores principales. El primero, según el comerciante, es la mala calidad del gas, que propicia un congelamiento más rápido. La segunda explicación refiere al consumo excesivo. «Cada garrafa o cilindro tiene una cierta evaporación de gas para todos los artefactos. Cuando hay muchos artefactos conectados al mismo, se congela. Al ser tanta la salida de gas que se congela, por eso el gas es líquido o licuado, lo que usamos nosotros es la mezcla, el aire. Cuando hay mucha salida se entra a congelar, se pone blanco de afuera», detalla.
Ante esta situación, Tell es enfático en su recomendación: no conectar demasiados artefactos a una misma garrafa o tubo.
Precauciones y seguridad
Más allá de la problemática del desabastecimiento, Guillermo Tell hizo hincapié en las recomendaciones de seguridad que nunca deben pasarse por alto. La principal advertencia es tener extremo cuidado con las posibles pérdidas de gas y, bajo ninguna circunstancia, intentar detectarlas con fuego.
«El tema del gas es la acumulación», subraya Tell. Si bien al aire libre las pérdidas no representan un peligro inmediato, la situación cambia drásticamente en espacios cerrados. «Conocemos familias que tienen un termotanque y la garrafa al lado, todo cerrado, obviamente que eso es una bomba de tiempo ya que ante cualquier pérdida que haya puede ser una catástrofe», advierte. La prevención y el cumplimiento de las normas de seguridad son fundamentales para evitar accidentes graves en los hogares.



