En febrero de 2025, la industria manufacturera de Santa Fe experimentó un crecimiento interanual del 11,8%, según el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). El avance acumulado en el primer bimestre del año alcanzó el 13,5%, impulsado por un bajo nivel de comparación debido a las fuertes caídas que golpearon al sector durante los primeros meses de 2024.
El indicador desestacionalizado también mostró señales positivas, con un alza mensual del 1,4%. La recuperación alcanzó al 60% de las ramas industriales relevadas, con un 40% aún en retracción.
Entre las actividades con mayor impacto positivo se destacó la industria siderúrgica, que registró un impresionante aumento interanual del 109,8%. Le siguieron la maquinaria agropecuaria (+52%) y la molienda de oleaginosas (+7,1%). Otros rubros como muebles y colchones (+61,4%) y carrocerías y remolques (+26,5%) también mostraron mejoras significativas.
No obstante, no todos los sectores se beneficiaron por igual. Las ramas metalúrgicas vinculadas a productos estructurales y servicios de trabajo de metales sufrieron caídas del 10,2% y 12,9%, respectivamente. También se registraron descensos en productos lácteos (-2,1%) y carne vacuna (-3,3%).
En cuanto al empleo, la situación continúa siendo delicada. En diciembre de 2024, Santa Fe perdió 11.300 empleos asalariados formales respecto al mismo mes del año anterior, lo que representa una caída del 2,2%. A nivel nacional, el empleo industrial mostró una baja del 2,3% en el mismo período.
Por otro lado, el consumo de energía eléctrica industrial en Santa Fe creció un 12,4% en febrero, lo cual refleja un repunte de la actividad, sobre todo en grandes plantas siderúrgicas, donde la demanda se elevó un 38,1%.
Las exportaciones industriales también mostraron señales alentadoras. Las manufacturas de origen industrial crecieron un 81,8% en valor y un 50,8% en volumen durante el primer bimestre de 2025. Sin embargo, las exportaciones de carnes y productos lácteos registraron retrocesos.
En un escenario aún frágil, el informe de FISFE indica que la mejora industrial santafesina continúa apoyada más por el rebote estadístico que por una recuperación estructural sostenida. El desafío hacia adelante será consolidar este repunte en un entorno macroeconómico incierto y con severas restricciones externas.



