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Historias del Automovilismo

La tracción delantera en los óvalos

Publicado el

- 02:48 am

Última actualización: 25 de Marzo de 2020 - 11:55 pm

Por Jorge Ternengo. Wilbur Shaw fue un piloto formidable, descolló sobre los autódromos óvalos; sobre todo, en el más famoso, el de Indianápolis Motor Speedway, y el primero en utilizar la tracción delantera en los óvalos.

Wilbur SHAW | 1902 – 1954

Piloto extraordinariamente popular a causa de sus tres victorias en las 500 Millas de Indianápolis, también se distinguió como constructor y manager para sí mismo, como gestor de una empresa, como comentarista radiofónico, como ameno charlista y como propietario de un restaurante.
Según el historiador y piloto Rich Taylor, «La contribución total de Wilbur Shaw acerca del Indianápolis Motor Speedway es inestimable; primero como piloto, después como fabricante de autos creador de uno de los más exitosos coches de carreras aerodinámicos, y por último, por su papel en la salvación de la extinción del Speedway.

Historia

La familia se traslada a Indianápolis en 1913, aunque Wilbur emigra a Detroit, Michigan, donde desempeña varios oficios, antes de retornar a Indianápolis dos años más tarde y encontrar trabajo en la Speedway Engineering Company. Esta vez aprende práctica y teoría, de forma que en 1919 se fabricaría un auto para dirt track en su tiempo libre. Ya soñaba con ganar algún día las 500 Millas de Indianápolis, pues tendría la fortuna de poder actuar como ayudante de su ídolo, Tommy Milton (1893-1962), quien las iba a ganar en 1921 y 1923. También en 1921, Shaw debutaba sobre el Hoosier Speedway, y ganaba su primera carrera de dirt track. Y para 1922, con el patrocinio de su mentor Roscoe E. Dunning, construiría otro coche al que nombró con las iniciales de este RED y con el que siguió ganando carreras de dirt track en el Medio Oeste.
Para 1924 ya era una figura en la especialidad. Su primera participación en la Indianápolis 500-Millas fue en 1927, y la acabó en una excelente 4ª plaza con un Miller preparado por Fred Clemons, que había calificado 19º a 104,465 M/h, batiendo a su antiguo maestro Milton, que fue 8º con su Detroit-Miller. Wilbur ganó su primera carrera de la categoría champ car AAA National Championship en 1929 las 100 Millas de Syracuse.
En 1930 ganó otras dos; pero donde realmente brilló esplendorosamente fue en la principal de todas, la Indy 500, que era la única en la que intervino en sus últimos años como piloto activo.
En su primera participación en las 500 Millas, la de 1927, Wilbur SHAW fue 4º. El ganador fue George Souders Duesenberg, a 156,97 Km/h.
El año siguiente, Pete DePaolo estrelló su Miller de tracción delantera durante los entrenamientos y tuvieron que llevarlo al hospital. Pero Wilbur se hizo cargo del Flying Cloud Special Miller, lo reparó y lo calificó en el puesto 29º a una velocidad de 160,956 Km/h. Por desgracia, en la carrera sólo cubrió 42 vueltas y fue clasificado 25º. Pero relevó durante 30 vueltas a Ray Keech, con lo quel el Simplex Piston Ring/Tagle Miller de Keech/SHAW se clasificó 4º.
El motor Miller de 1,5 L era otra joya de las que salieron de la mente y las manos del motorista Harry Armenius Miller 1875-1943: 8 cilindros en línea, 4 válvulas por cilindro, doble árbol de levas en culata, compresor centrífugo, inter-refrigerador Lockhart, 154 HP a 7.000 R/mn; y con alcohol como combustible, 252 HP a 8.000 R/mn
En cambio, en 1933 le sonrió la fortuna, pues terminó 2º, tras el Tydol Miller de Louie Meyer a 187,997 Km/h.
Siguiendo la alternancia, en 1935 volvió a ser 2º, tras Kelly Petillo Wetteroth-Offy 260 a 169,24 Km/h.
1°. Wilbur llevaba esta vez su Shaw-Offy 220 ci de tracción delantera, pero acabó 2º, muy cerca de Petillo-.
La victoria sobre el brickyard que soñaba de muchacho ya estaba a su alcance, pero aún tardaría dos años en llegar.
Basado en el Gilmore Katfish de 1932, SHAW construyó el Shaw-Offy de tracción delantera, con el que fue 2º en la Indy 500 1935.
Era también el estreno del motor Offenhauser de 4 cilindros y 220 ci en el brickyard, donde obtendría un inigualable palmarés a lo largo de las décadas. También Kelly Petillo, el ganador, llevaba un Offy 260 ci en su Wetteroth.
En 1937, Wilbur SHAW ganó, al fin, su primera Indy 500 con el Gilmore Special Shaw-Offy 255, recreado por él con la carrocería aerodinámica revisada. Fue 1º en la meta a 186,58 K/h,
El Shaw-Offy perdía aceite en el tramo final, lo que parecía propiciar que tendría que ceder el paso a Hepburn. Pero SHAW era muy difícil de adelantar.
Los copilotos habían sido prohibidos y vueltos a admitir. Esta victoria de SHAW en la Indy 500 fue la última con un copiloto.
El año siguiente, ya sin copiloto SHAW salió desde la 7ª plaza clasificó 2º el mismo Shaw-Offy.
En palabras de Rich Taylor: «Llevaba su famoso `Pay Car´ aerodinámico que tan bien corrió en nueve 500 entre 1936 y 1948 –uno de los más exitosos coches de carreras de
Wilbur, tan soberbio ingeniero autodidacta como piloto, felicita a los hermanos Maserati por haber sido capaces de construir este «marvelous car». Se trata del 8 CTF con el que ganó dos 500 Millas, pero hay que señalar que éstos fueron los únicos grandes éxitos del auto maravilloso.
La edición de 1939, en la que el 8 CTF de 2.999 cm3, Wilbur terminó 1º a 184 Km/h con la Maserati Boyle Special que estaba preparada por Cotton Henning y SHAW ganó.
es entrevistado para la NBC en la Victory Lane tras su segunda victoria en Indianápolis
En 1940 también ganó SHAW la Indy 500 con el Maserati CTF y estas especificaciones: 8 cilindros, 2.933 cm3 + 2 compresores, ~ 390 HP a 5.400 R/mn.
Wilbur SHAW se ve un poco deteriorado, pero feliz tras su tercera victoria.
Lo que propició que apareciera en la primera plana de las mejores revistas del mundo

En palabras de Rich Taylor: «Llevaba su famoso `Pay Car´ aerodinámico que tan bien corrió en nueve 500 entre 1936 y 1948 –uno de los más exitosos coches de carreras de Wilbur, tan soberbio ingeniero autodidacta como piloto, felicita a los hermanos Maserati por haber sido capaces de construir este «marvelous car». Se trata del 8 CTF con el que ganó dos 500 Millas, pero hay que señalar que estos fueron los únicos grandes éxitos del auto maravilloso.

En su última participación, 1941, repetía con el Maserati 8 CTF 179 ci Boyle Racing Headquarters y llegó a liderar la prueba, camino de una cuarta victoria, cuando a su Maserati se le bloqueó una rueda en la vuelta 152ª y se estrelló contra el muro de la Curva Uno; fue clasificado 18º. Sin este fallo mecánico y los de 1936. Fácilmente podría haberse anotado cinco Indy 500. En el campeonato nacional de la AAA fue 3º en 1929, 1933 y 1935, 2º en 1938 con 825 puntos y en 1940 (1.000 puntos), y lo conquistó en 1937 1.135 puntos y 1939 1.000 puntos, con un total de casi 40 victorias en champ car, big car o sprint car, incluyendo las no puntuables para el campeonato nacional.
Además de rápido, Wilbur Shaw era un piloto cuidadoso, aunque no se libró de los casi inevitables accidentes. Era también, correoso y muy difícil de adelantar. Su filosofía de las carreras y los pilotos la definiría así: «Los conductores de carreras son como perros boxer o pit bull. Una vez que uno cede terreno a otro, el otro compañero será el jefe para siempre después de eso. Nunca estuve a punto de retroceder y dejar que alguien me pasara en un follón».
Fue el que más dinero ganó en la Indy 500 91.300 $ hasta que esos honorarios fueron batidos por los de Bill Vukovich, cuando obtuvo allí su segunda victoria en 1954.

Venta del Óvalo

Shaw no pudo soportar la idea de que toda la legendaria instalación se derrumbara o fuera demolida para construir viviendas en el solar. E intentó salvarlo, buscando financiación en las fábricas de automóviles; pero los fabricantes sólo lo querían como circuito de pruebas, sin desear reactivarlo para competición. Al final, Wilbur encontró a la persona adecuada, el magnate Anton Tony Hulman junior (1901-1977), muy aficionado a las carreras de coches y con suficiente capital.
Hulman, admirador de SHAW, compró el Indianápolis Speedway por 750.000 $ en noviembre de 1945 y lo puso en manos del piloto para que lo gestionara, nombrándolo presidente de la empresa y manager general. Y la gestión de SHAW no solo salvó el brickyard, reconstruyéndolo y reanudando las carreras en él desde 1946, una vez terminada la guerra, sino que supo incrementar el atractivo de The Greatest Race Course in the World, que no ha dejado de crecer hasta el presente.
Wilbur Shaw, uno de los grandes de todas las épocas, murió al estrellarse su avión privado el sábado 30 de octubre de 1954 en Decatur (Indiana),
Semanas antes de matarse había concluído una interesante autobiografía, de la que vemos dos ediciones.
Como se dice en su presentación, «Shaw fue mucho más que un piloto de carreras».
Por cierto, también fue aviador y piloto de lanchas rápidas. Además de su inclusión en seis Salones de la Fama.

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