Connect with us

La otra mirada

«El fútbol es el reflejo más extraordinario de la sociedad»

Publicado el

Historiador, sociólogo, periodista y escritor, el londinense es autor del mejor libro que relata la historia sociológica, cultural, económica, tecnológica y deportiva del deporte rey. Este es un compendio de sus mejores pensamientos.

David Goldblatt nació en el norte de Londres en 1965 y heredó de su padre y su abuelo la pasión por el Tottenham Hotspur. Asistía regularmente al viejo estadio de White Hart Lane, y era de esa clase de chicos que colgaba posters de los futbolistas y las clasificaciones de los Spurs en la pared de su habitación. En 2002 su obsesión por este deporte se materializó en la publicación del «Anuario mundial del fútbol», una enciclopedia infográfica de 750 páginas que sería editada en nueve idiomas. Se estrenó como escritor en 2006 con «La pelota es redonda: una historia global del fútbol», y a ese primer libro le debe, haberse podido dedicar profesionalmente al estudio de un deporte que analiza sabiamente desde sus múltiples vertientes. Intenso, punzante, categórico y muy claro en sus opiniones, su faceta de profesor es con la que más disfruta porque «¿de qué te sirve saber todo esto si después no puedes compartirlo?» –dice- y se siente realizado cuando escribe «porque escribir te pone en el filo, ahí no puedes esconderte».

¿Cómo le gusta presentarse?

«Como escritor de fútbol. Desde 2006, cuando publiqué mi primer libro, me he dedicado a transmitir y enseñar sobre la historia y la sociología del fútbol. Por ejemplo, publiqué un libro sobre la historia del fútbol brasileño llamado ‘Futebol Nation’ y otro sobre el fútbol en Inglaterra llamado «El juego de nuestras vidas, la creación y el significado del fútbol inglés». También doy conferencias como ponente invitado en Estados Unidos, en una Universidad en Los Ángeles, y ejerzo de periodista y comentarista, aparte de escribir sobre fútbol, política y deporte».

¿En qué momento se dio cuenta de que quería dedicarse profesionalmente a estudiar el mundo del fútbol?

«Siempre quise escribir sobre la historia del mundo, y de repente me di cuenta de que el fútbol me podía dar la pauta, porque el fútbol está en todo el mundo, y al mismo tiempo, es diferente en todos lados. Así que desde el punto de vista sociológico, es realmente un reflejo extraordinario de la sociedad que me permitiría estudiarlo en todo el mundo. Entre 1999 y 2002, me dije: «éste es el terreno en el que voy a moverme por un tiempo».

¿De quién ha aprendido más, quién ha sido su maestro?

«Eduardo Galeano, el novelista y escritor uruguayo. En Inglaterra, durante muchos años, el fútbol no era una materia de la que los académicos e intelectuales se preocuparan o prestaran atención, mientras que en Latinoamérica, en Brasil, Argentina, Uruguay, durante cientos de años, los mejores escritores e intelectuales, se habían comprometido con el fútbol. Galeano para mí fue, por un lado, un héroe total porque me mostró el camino de lo que era posible, y por otro lado, resultó ser un gran desafío, porque «El fútbol a sol y sombra» es un gran libro. ¡Es la historia del fútbol! Así que lo sentí como un reto y me dije: ‘Ok, Galeano, has puesto el listón muy alto, vamos a ver si puedo igualarlo».

Si le pregunto por un jugador, entrenador o dirigente de fútbol del que le gustaría escribir la biografía, ¿con cuál se quedaría?

«Las biografías futbolísticas no son lo mejor del mundo. Normalmente, no leo este tipo de publicaciones porque no son auténticas, no encuentras en ellas lo que realmente te gustaría saber. No hablo en términos de escándalos, sino en cuanto a emoción. Realmente, conseguir expresar las emociones de toda una vida en el fútbol es muy difícil y el calibre y la calidad de la literatura no son muy buenos. Así que, ¿realmente quiero comprar o escribir la biografía de alguien? No, realmente. Pero, si tuviera que escoger escribir sobre alguien, ese sería Zidane. Si tuviera que elegir a un jugador que para mí simplemente captura lo que amo del fútbol, pero que también veo como un personaje interesante y enigmático, sería él; me encantaría pasar un día con Zidane».

Ha hablado y escrito mucho sobre el racismo en el fútbol. ¿Cree que hay demasiada política en ese mundo?

«No hay suficiente, todo lo contrario. Existe esa ilusión centenaria de que deporte y política no se mezclan. ¡Es mentira! Quienes han dicho eso, lo que realmente querían decir es «tus políticas no tienen nada que ver con el deporte, pero las mías están bien». Yo lo veo desde una posición neutral y mi argumento no es político. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos. ¿Cuál es realmente el origen de los Juegos? Remontándonos a Pierre de Coubertin, quien decía ‘las Olimpiadas son una muestra de virtud varonil’. ¿Las mujeres tienen que aplaudir a eso educadamente? Así que, pensar que el deporte es una forma de expresar el dominio aristocrático masculino sobre el mundo, no es política, pero, en cambio, decir ¿qué hay de las mujeres, las personas de color y las personas con discapacidad que son apartadas del deporte? Eso sí es política… Es la peor hipocresía por parte de los que mandan para asegurarse de que los marginados y excluidos no tienen voz. Y yo digo que necesitamos más voces como ésas. Fíjate en la naturaleza de la industria global del fútbol. ¿Qué papel juegan los aficionados? ¿Quién representa sus intereses, los intereses de la gente que hace que el fútbol exista sin los que sería solo una pelota al fondo de un arco? ¿Cómo pueden ignorarles? ¿Qué fuerza tenemos? ¿Dónde está la política ahí?».

¿Por qué de repente se habla tanto del crecimiento del fútbol femenino? ¿Es una realidad o un producto de marketing?

«Ambas cosas. Por un lado, realmente hay un aumento en la participación de las mujeres y su interés en el fútbol a nivel mundial. Es un hecho sociológico; si nos fijamos en el número de mujeres que juegan a nivel de base… En Inglaterra, por ejemplo, el deporte de más rápido crecimiento es el fútbol femenino, especialmente entre las mujeres jóvenes. Ahora tenemos ligas profesionales, en muchos lugares del mundo existió un buen nivel de cobertura televisiva de la Copa del Mundo y los Campeonatos de Europa. En Gran Bretaña, del 5 al 7% de la audiencia es femenina, y si nos fijamos en clubes como el Crystal Palace o Leicester, al menos un cuarto de la afición son mujeres. Te diré más: fui a ver a los Portland Timbers en Estados Unidos y el 40% de la grada eran mujeres y nunca antes había visto esta cifra en un partido profesional de fútbol masculino».

¿Cómo se explica eso?

«Cuando estudias la historia del fútbol, te das cuenta de que cuando un grupo que no ha podido jugar a fútbol, de repente tiene la oportunidad de hacerlo, se desata la fiebre y la gente se vuelve loca. Sucedió entre los jóvenes en España, entre la clase trabajadora en Inglaterra, y ahora que las mujeres tienen cada vez más oportunidades, esa fiebre por el fútbol empieza a desarrollarse. Es una realidad y es solo el inicio. Si tuviéramos esta conversación dentro de diez años, nadie se preguntaría ¿por qué nos molestamos por el fútbol femenino? Muchos dirían: ¿Por qué hemos estado tanto tiempo ignorándolo? Es el futuro».

¿El fútbol es ejemplo de gestión?

«No. Obviamente, hay clubes y asociaciones que están bien gestionadas, no se puede generalizar, pero si miras el panorama global, y no solo bajo una perspectiva europea, el fútbol está plagado de negligencia profesional y corrupción. Sobre todo de esto último. Hay otros muchos ejemplos de corrupción en otros deportes también, el vóleibol, el apaño de resultados en cricket… ¿Dónde está la alternativa? Uno debe fijarse en lo mejor que tiene el fútbol en lugar de mirar a otro lado, creo. Porque los clubes alemanes están muy bien gestionados; igual que la Federación Alemana de Fútbol, que a pesar de haber tensado la cuerda para conseguir organizar el Mundial de 2006, es una Federación bien organizada: los clubes no están en deuda, hay buenas licencias. Tenemos algo que aprender de ese modelo, en lugar de ir a buscar en otros deportes que no nos ofrecen un gran ejemplo».

Continue Reading
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2019 Diario Castellanos. - Mail: editoradelcentro@diariocastellanos.net