Connect with us

Principal

Conmoción en el barrio Mora por el absurdo crimen de un niño

Publicado el

Los médicos hicieron todos los esfuerzos posibles para salvar la vida del niño, pero fue en vano. // D. Camusso

El pequeño, de 8 años, estaba jugando en el patio de su casa y recibió un impacto de bala en su cabeza, luego que uno o más desconocidos tirotearan la vivienda de un vecino.

¿Cuántas veces se dijo que alguna vez iba a suceder que en esos tiroteos contra viviendas, protagonizados por banditas de adolescentes o jóvenes que se disputan «territorios» y supremacías barriales, iba a caer algún inocente? Anoche cayó. Absurdamente. Dolorosamente. Como las profecías autocumplidas, la desgracia llegó y no hay consuelo posible. Un niño de 8 años murió tras ser alcanzado por una bala en la cabeza, mientras jugaba en el patio. Emanuel G. hacía poco que caminaba. Según los vecinos, sufría una discapacidad y había sido intervenido como parte de un tratamiento para mejorar su movilidad. Jugando en el patio de su casa, ajeno a esos conflictos irracionales que algunos pretenden reducir al «que se maten entre ellos», encontró una muerte que nunca buscó, ni imaginó. Y su familia, gente de trabajo, en nada emparentada con los violentos, absolutamente ajena a la violencia de los delincuentes, no encontrará consuelo, porque no puede haberlo ante una muerte como ésta.
Habían pasado algunos minutos desde las 21, en la noche calurosa de Rafaela. El niño vivía en una casa ubicada sobre la vereda Norte de calle Flaminio Del Signore, a pasitos de la esquina con Brigadier López. A la vuelta viven algunas personas con antecedentes policiales, según comentaban los vecinos anoche. Sobre López venían uno o más sujetos. Unos dicen que el agresor estaba corriendo a pie, otros sostienen que iba en moto y que no era uno, sino dos. Algunos gritos y disparos: dos, tres, cuatro. Vecinos dicen que hasta seis tiros se escucharon. El blanco habría sido la vivienda de un tal «Gula», ubicada sobre López, vereda Oeste.

Difícil recoger testimonios en medio del dolor de todos, con decenas de vecinos en las veredas, en silencio, sin comprender lo que pasaba. Luego de muchos y largos minutos, más de media hora, dos ambulancias del SIES 107 y varios patrulleros formaban la escenografía de la tragedia anunciada. Una agente de la GUR, sin poder disimular las lágrimas de sus ojos, subió en silencio a la camioneta de la repartición: no hizo falta que confirmara nada. En el dolor pintado en su rostro demudado estaba el dato que nadie quería completar.
Cerca de las 11 de la noche llegó al lugar el fiscal Carlos Vottero, de turno en la ocasión. Ya estaba desde hacía largo rato la Policía Científica, recogiendo evidencias que pudieran servir para dar con el autor de los disparos. Algunas versiones indicaban que Vottero ya había ordenado algunos allanamientos, pero la especie, al cierre de esta edición, no pudo ser confirmada.

Anoche, el fiscal Vottero en un breve diálogo con CASTELLANOS, reconoció que estaban dando los primeros pasos en la investigación. Visiblemente afectado por los hechos, Vottero ordenó una serie de diligencias relacionadas con la preservación de la escena del hecho, la recolección de algunos testimonios de vecinos y otros aspectos que hacen a la rutina de la investigación.
Mientras tanto, en el vecindario la noticia corría de boca en boca y en las cuadras aledañas nadie pensaba en dormir. La nota dominante era el silencio. Y los niños, muchos, que deambulaban de aquí para allá, sorprendidos por el movimiento de policías y por los comentarios a media voz de sus familiares.

Ahora vendrán las explicaciones, quizás –ojalá- el esclarecimiento del hecho, que ayude a llegar paz al alma de Emanuel y algo de justicia para su familia que lo llora. Este episodio marca un antes y un después. Nunca hasta ahora quedó tan patente la impotencia del vecino común, del hombre y la mujer de trabajo, frente a los desbordes de la violencia desencadenada como forma de resolver disputas entre personas en permanente conflicto con la ley penal. Nunca como anoche. Que la muerte de Emanuel no sea en vano.

Continue Reading
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2019 Diario Castellanos. - Mail: editoradelcentro@diariocastellanos.net