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Historias del Automovilismo

James Hunt

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Por Jorge Ternengo. Al estilo de Innes Ireland, Mike Hailwood y algunos otros ilustres pilotos, James Hunt nunca se tomó la vida demasiado en serio, derrochando sus fuerzas de joven y las de su madurez. Hoy tendría 60. Deslumbrante y carismático piloto de fulgurante carrera. Nacido como James Simon Wallis Hunt el 29 de Agosto de 1947 en Belmont (Surrey), no se interesó especialmente por los autos hasta que, cuando tenía 18 años, un amigo le llevó a Silverstone. Esa noche comunicó a su familia que iba a ser campeón del mundo y dejó aparcados sus proyectados estudios de medicina.
En 1967 compite con un BMC Mini Cooper S y hace fórmula Ford el año siguiente (con Russell/Alexis y Merlyn), para pasar a la fórmula III en 1969 con un viejo Brabham BT21. Siguió allí, puliendo el impetuoso estilo de pilotaje que le había hecho adquirir el apodo de Hunt the Shunt, y en 1971 ya pudo disponer de sendos March oficiales para las fórmulas III y II.
En la prueba de fórmula III de Montjuich 1971, HUNT fue protagonista con su March 713-Ford 1.600 nº 10, logrando el mejor tiempo en la sesión de entrenamientos del jueves, por delante de Andy Sutcliffe (Lotus 69-Ford), aunque en la parrilla definitiva estaría situado 3º, tras Manfred Mohr (Lotus 69) y Colin Vandervell (Brabham BT35-Ford). La carrera se corrió el sábado con lluvia, y James ocupó la 1ª posición hasta la vuelta 22ª, en la que se salía de la pista. Tras múltiples incidentes, la caótica prueba sería ganada por un regular Bernard Lagier (Opal/Brabham BT35-Ford), quien fue el único que no se detuvo en boxes y completó las 35 vueltas, seguido de Sutcliffe
Después de 16 accidentes serios, la conducción de James se hace paulatinamente menos violenta, más fluida; cada vez aprovecha mejor los recursos del auto y de la pista. En 1972 es amparado por el manto patrocinador del mecenas lord Alexander Hesketh, que le hace debutar en fórmula I en 1973 con un Surtees TS9B-Ford Cosworth DFV V8 alquilado para la Race of Champions de Brands Hatch (mezcla de fórmula I y fórmula 5.000), en la que James queda 3º, tras un soberbio Peter Gethin y el siempre sólido Denny
Hulme. Utilizará después un March 731G modificado por el ingeniero Harvey Postlethwaite (1943-1999), con el que por fín puede confirmar su talento en los Grands Prix al terminar 6º en Francia, 4º en Gran Bretaña (con vuelta rápida y Premio Rojo y Blanco Joseph Siffert), 3º en Holanda, 2º en USA (más vuelta rápida). Al final de la temporada 1973, en la que se consagra como gran revelación, es 8º del campeonato del mundo de pilotos FIA, y ya se piensa en él como sucesor del campeón recién retirado Jackie Stewart, junto a las estrellas en alza Peterson y Lauda, además de Fittipaldi –ya campeón en 1972–.
Lord Hesketh hace construir un fórmula I para su golden boy; con él, Hunt ganará el “Daily Express” International Trophy, repetirá resultado al final del año (8º del campeonato FIA 1974, con tres 3os puestos y un 4º) y conseguirá su primera victoria en 1975 (Grand Prix de Holanda, única victoria de un Hesketh en una prueba del campeonato mundial de fórmula I), batiendo a Niki Lauda en una carrera en la que James sustituye la furia por la inteligencia. En la lucha por el título terminará 4º, tras Lauda, Fittipaldi y Reutemann.
El dinero del mecenas se agota, pero a James ya no le hace falta para fichar por un equipo puntero. En 1976, con McLaren-Ford vence en Brands Hatch (Carrera de Campeones, no puntuable) antes de lograr 6 victorias y el campeonato del mundo tras varias peripecias que incluyen la penalización de una victoria y un final dramático en el Grand Prix japonés. Bajo el infernal aguacero, Hunt batirá por un punto a un disminuído Lauda, quien, sin pestañas a consecuencia de las quemaduras de su reciente accidente, se encontrará incapaz de conducir en semejantes condiciones climáticas.
James soportaba mal el intenso calor que invade el cockpit de un coche de carreras. En 1973 fue invitado a conducir un Shadow/UOP Can-Am en Elkhart Lake, pero abandonó, exhausto y deshidratado por la dureza de la conducción del potente biplaza tanto como por el calor, y tuvo que ser evacuado en parihuelas después de arrastrarse por la pista en la 6ª ó 7ª plaza. Más tarde le confesó a su team-mate Jackie Oliver: “Maldito coche. Es condenadamente fiable. He intentado romperlo por todos los medios y al final me ha roto él a mí.”
Un elegante UOP/Shadow DN2-Chevy V8 8,1 l biplaza-carrera de 1973, como el que llevó HUNT en su agotadora experiencia de Road America (Elkhart Lake, Wisconsin), pero aquí es Jackie Oliver quien va al volante, dominando sus 735 HP. Sus depósitos de combustible albergaban 340 litros de gasolina sin plomo.
El año siguiente, la SCCA cambió el reglamento de la Can-Am, estableciendo un límite de consumo (para ahuyentar a los Porsche y Chevrolet Reynolds con turbocompresor, anunciado este último con 1.200 HP). Así, con el nuevo UOP/Shadow DN4 nº 101 debido a Don Nichols, Oliver sería campeón Can-Man 1974 ante George Follmer, y logrando tiempos tan rápidos como los anteriores Porsche de 350 HP más
Una vez cumplida su promesa de adolescente, la ambición de James parece desinflarse un poco. Correrá en 1977 con McLaren (3 victorias, 5º en el campeonato) y en 1978 (3º en Le Castellet 1978), y para Wolf a continuación; pero, intempestivamente, tomará la decisión de retirarse a media temporada 1979, falto de motivación y, seguramente, muy afectado por la muerte de Ronnie Peterson.
Marlboro le ofreció, se dice, 400.000 $ por su vuelta a los Grands Prix, pero Hunt rehusó. También había participado en algunas pruebas de sport, de fórmula 5.000 y de la IROC 1975-1976, en la que salió herido del Michigan International Speedway cuando su Camaro, en lucha por el liderato con los de Rutherford, Scheckter y Petty, fue arrojado contra las defensas. En aquel torneo, ganado por A. J. Foyt (42 puntos y 50.000 $), James se clasificó 12º y último con 10 puntos.
Pero aparte de estas apariciones anecdóticas, durante su madurez como piloto no se habrá explayado a fondo en ninguna otra especialidad que la fórmula I, en la que en 92 Grands Prix cosecharía las 10 victorias que hemos visto y 179 puntos. Consultada en 1981 la famosa cronometradora Michèle Dubosc (1933-2005) sobre quién era el piloto de fórmula I más simpático, respondió sin dudar que James Hunt.
Sin duda, el enorme stress sufrido en la conducción al límite de los más sofisticados automóviles de competición, sumado al de una vida privada sin freno, desgastó prematuramente su generoso corazón. James Hunt murió en Londres de una crisis cardíaca el martes 15 de Junio de 1993, sin llegar a cumplir los 46 años.

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